Imagen
La medida de fuerza se llevará a cabo durante el debate en la Cámara de Diputados. A diferencia de otras ocasiones, será una huelga de 24 horas sin movilización, buscando un acatamiento total en todo el país.

Tras una reunión virtual de urgencia realizada este mediodía, el triunvirato conductor de la Confederación General del Trabajo (CGT), integrado por Octavio Argüello (Camioneros), Jorge Sola (Seguro) y Cristian Jerónimo (Vidrio), definió activar un paro general de 24 horas. La huelga coincidirá con el tratamiento de la reforma laboral en el recinto de la Cámara de Diputados, previsto inicialmente para el próximo jueves 19 de febrero.

Endurecimiento de la postura sindical

La decisión marca un cambio de estrategia en la central obrera. Según trascendió, diversos sectores sindicales manifestaron que las movilizaciones callejeras ya no son suficientes para frenar el avance del proyecto oficialista, exigiendo medidas de impacto directo como el cese de actividades.

Cristian Jerónimo, quien ya había adelantado que existía consenso colectivo para la huelga, reafirmó que la central no tiene margen para seguir esperando ante un proyecto que consideran regresivo. Esta vez, la modalidad elegida será sin movilización, apostando a la contundencia del freno a la producción y los servicios.

Los ejes del conflicto

El rechazo de la CGT se mantiene firme sobre los puntos que consideran un ataque a los derechos adquiridos:

Indemnizaciones y jornada laboral: Modificaciones estructurales en la Ley de Contrato de Trabajo.

Derechos fundamentales: Cambios en el derecho a huelga y el régimen de vacaciones.

Licencias médicas: El polémico esquema de pagos por enfermedad o accidentes ajenos al trabajo.

Mientras el oficialismo busca los votos necesarios en Diputados, la CGT busca ejercer presión desde la calle y los lugares de trabajo. Se espera que en las próximas horas se sumen otros gremios y centrales obreras a la medida, lo que podría paralizar el transporte y la actividad bancaria durante la jornada del jueves.

Lo que dinamitó la Reforma Laboral fue una grase pronunciada en la sesión por la senadora , Anabel Fernández Sagasti: "si una persona, por ejemplo, tiene cáncer de mama, y tiene hijos a su cargo, le van a pagar el 75% del básico. Esta es la realidad de lo que pusieron en esta Ley", disparó y se precipitó el debate del artículo sobre el pago del salario durante una licencia por enfermedad.

Como es conocido, a último momento, en el texto del proyecto que se aprobó con media sanción se incorporaron cambios sustanciales en el régimen de licencias por enfermedad o accidentes no laborales.

El proyecto, que recibió el aval del Senado y pasó a Diputados, reduce los plazos de licencia paga y modifica los porcentajes de remuneración que percibirán los trabajadores afectados, pudiendo llegar a cobrar hasta la mitad de su salario básico durante 6 meses por enferemdades como gripe, una fractura haciendo deportes o padecer cáncer.