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En un documento conjunto emitido desde la ciudad de Zapala, las principales organizaciones gremiales de Neuquén manifestaron un rechazo rotundo al proyecto de reforma laboral del Gobierno nacional. La proclama no solo apunta contra la iniciativa legislativa, sino que escala en el plano político local al cuestionar duramente a la diputada nacional Karina Maureira y al gobernador Rolando Figueroa.

Los puntos centrales del reclamo

Las entidades firmantes (ATE, AOMA, CTA y UNAVP) sostienen que la "modernización" que propone el Ejecutivo nacional es, en realidad, un mecanismo de precarización y un ataque directo a las conquistas históricas del movimiento obrero.

Los ejes del documento resaltan:

·Defensa de los convenios: Rechazaron las versiones que califican a los convenios colectivos como "obsoletos", asegurando que son la garantía de derechos obtenidos tras décadas de organización.

·Denuncia de disciplinamiento: Aseguraron que la reforma busca "disciplinar" a los sindicatos para subordinar el Estado a los intereses del sector empresarial.

Foco en la política provincial

El texto contiene una carga política significativa hacia los representantes neuquinos en el Congreso y la Gobernación:

1.Contra Karina Maureira: Los gremios criticaron sus declaraciones públicas en favor de la reforma, señalando que su aval legislativo convalida la pérdida de derechos para los trabajadores que representa.

2.Contra Rolando Figueroa: Responsabilizan al gobernador por lo que definen como un "alineamiento" con la Casa Rosada. Le exigieron que abandone la ambigüedad y asuma una postura explícita en defensa del régimen laboral vigente en la provincia.

Llamado a la unidad

El comunicado concluye con una convocatoria a la movilización permanente y a la unidad de las organizaciones sociales y populares. Los gremios advirtieron que no aceptarán retrocesos en la normativa laboral y que mantendrán la presión sobre los representantes neuquinos antes del tratamiento definitivo del proyecto en el recinto.

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