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Mientras el Ejecutivo sostiene que "no hay plata", el Ministerio de Relaciones Exteriores busca contratar suministros de gala. El gasto se suma a otras polémicas compras de café premium y panadería oficial.

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BUENOS AIRES.– En medio de un ajuste que golpea el consumo masivo y el poder adquisitivo de los hogares, el Ministerio de Relaciones Exteriores, Comercio Internacional y Culto, bajo la conducción de Pablo Quirno, lanzó una licitación pública para el servicio de catering en actos protocolares. El monto estimado de la contratación asciende a los 135 millones de pesos.

El contraste: austeridad vs. protocolo

La licitación Nro. 26-0001-LPU26 llega en un momento de extrema sensibilidad social. El discurso del presidente Javier Milei sobre la falta de recursos del Estado choca nuevamente con los gastos de la estructura política. Según el expediente, se busca garantizar el abastecimiento de comidas y bebidas para recepciones diplomáticas y encuentros oficiales.

Los números de la "Casta" en la lupa

ImagenLa compulsa ya recibió cinco ofertas y varias superan la barrera de los 100 millones de pesos. Este gasto no es un hecho aislado, sino que se suma a una lista de contrataciones que han generado ruido en la opinión pública recientemente:

·Panadería: $311 millones para Casa Rosada en seis meses.

·Café Premium: $62 millones en máquinas espresso y granos de alta gama.

·Bebidas: $81 millones en gaseosas e isotónicas para dependencias oficiales.

·Electrodomésticos: Más de $40 millones.

La diplomacia bajo la lupa social

Si bien desde Cancillería suelen argumentar que estos estándares de hospitalidad son necesarios para la representación del Estado ante delegaciones extranjeras, el debate hoy se centra en la proporcionalidad.

Con consultoras privadas señalando que un 43% de los hogares tiene dificultades para llegar a fin de mes, el gasto millonario en recepciones diplomáticas reaviva la discusión sobre hasta dónde llega el ajuste dentro del propio poder central.