En medio de la controversia por la postergación del nuevo índice de precios del INDEC, el presidente Javier Milei presentó una innovadora interpretación sobre el avance del costo de vida en Argentina. Según el mandatario, existe una brecha significativa entre las cifras que percibe el consumidor y lo que él denomina la "inflación monetaria".
La fórmula del Presidente
Para sostener su afirmación, Milei propuso un cálculo que desglosa el índice oficial basándose en variables macroeconómicas:
1.Pauta cambiaria: Se parte del crawling peg (devaluación controlada) del 2%.
2.Componente externo: Se le suma el impacto de la inflación internacional.
3.El residuo: El jefe de Estado argumenta que al restar estos dos factores (aproximadamente 2,5 puntos) del número del IPC, el resultado es la inflación genuina producida por la emisión de dinero.
"La verdadera inflación, la que no es inducida sino monetaria, hoy se ubica en el 0,2% mensual, lo que representa un 2,4% en términos anuales", detalló el mandatario en su última intervención pública.
Cambio de paradigma estadístico
El presidente buscó contrastar la situación actual con el escenario que recibió al inicio de su gestión. Aseguró que el debate pasó de la amenaza de una hiperinflación —que estimó en el 17.000%— a una proyección que hoy se acerca a los estándares de los países desarrollados.
Esta lectura técnica surge en un momento de tensión, ya que analistas y sectores de la oposición cuestionan que se intente "limpiar" el índice oficial de componentes como el ajuste de tarifas y servicios, que son precisamente los que más han traccionado el número hacia arriba en los últimos meses.
