Mientras el Gobierno celebra una baja histórica de la pobreza al 26,9%, un informe del centro Cedaf denuncia una brecha de 38 puntos entre las encuestas y los salarios registrados, sugiriendo que hay 3 millones de "pobres invisibles".
La batalla por la narrativa económica en Argentina ha sumado un nuevo y polémico capítulo. En el centro de la escena se encuentra la Encuesta Permanente de Hogares (EPH) del Indec, cuyos resultados del primer semestre de 2025 y las proyecciones del Ministerio de Capital Humano muestran una mejora social que el Gobierno de Javier Milei califica de "milagrosa". Sin embargo, un análisis del Centro de Estudios Derecho al Futuro (Cedaf) sostiene que estas cifras se basan en una falacia estadística que "esconde" a más de tres millones de personas bajo la línea de pobreza.
El "milagro" oficial bajo la lupa
Según las cifras publicadas por el organismo oficial y ratificadas por la cartera de Sandra Pettovello, la pobreza habría pasado del 41,7% heredado de la gestión anterior a un sorpresivo 26,9% en el tercer trimestre de 2025. El dato más llamativo de este informe es la situación de los jubilados: el Indec afirma que la pobreza en este sector se redujo un 74%, asegurando que sus ingresos le ganaron a la inflación por un 20%.
No obstante, el informe del Cedaf enciende las alarmas al comparar estos datos con el Sistema Integrado Previsional (SIPA), que es el registro administrativo real. La discrepancia es brutal:
Según el Indec (EPH): Las jubilaciones subieron un 22,4% real entre 2023 y 2025.
Según los registros oficiales (SIPA): Las jubilaciones cayeron un 15,5% real en el mismo período.
La brecha de los trabajadores
La inconsistencia no se limita a las clases pasivas. Los datos que los ciudadanos declaran en las encuestas del Indec muestran aumentos reales del 11,4% para privados y del 4,1% para estatales. Incluso los trabajadores informales —el sector más golpeado por la crisis— habrían mejorado sus ingresos en un 15,9%.
"Cualquier idea de precarización o de 'motosierra' sobre los ingresos resulta ajena al panorama que ofrece el Indec", ironiza el informe de Cedaf. Al contrastar esto con la realidad de los recibos de sueldo (SIPA), el avance real de los salarios brutos fue de apenas un 1,2%, una diferencia que desmorona el relato de la recuperación del poder adquisitivo.
Tres millones de pobres más de lo anunciado
El Cedaf realizó un ejercicio de "sinceramiento" estadístico: tomó los datos de 2023 y los actualizó utilizando exclusivamente los registros administrativos reales en lugar de las respuestas de las encuestas.
El resultado es alarmante:
La pobreza no bajó, sino que aumentó un 9% en cantidad de personas.
La tasa real de pobreza alcanzaría el 44%, muy lejos del 31,6% que el Indec computó para el primer semestre de 2025.
Esto implica que hoy habría 12,8 millones de pobres, es decir, 3,3 millones más de lo que el Gobierno reconoce oficialmente.
La percepción de la calle vs. el escritorio
Esta brecha estadística explicaría por qué, mientras los cuadros de Excel del Ministerio de Capital Humano muestran una mejoría, la percepción social y la imagen de las calles devuelven una realidad de mayor vulnerabilidad. Con la inflación en desaceleración pero con salarios que, según registros reales, no logran recomponerse, la pobreza ha pasado a ser la principal preocupación de los argentinos, superando incluso a la inseguridad y el desempleo.
Por ahora, el Ejecutivo mantiene su postura: el plan económico está funcionando y las cifras del Indec son la prueba irrefutable de ello. Para los analistas del Cedaf, el Gobierno ha optado por "negar" el problema en lugar de buscarle una solución.
