La industria del calzado en Argentina enfrenta una de sus horas más oscuras. La planta de la firma brasileña Dass, ubicada en Eldorado, Misiones, se encuentra en una situación crítica debido a la apertura de importaciones y la fuerte caída de la producción local. Como único fabricante de zapatillas para gigantes como Adidas y Nike en el país, su posible cierre marcaría el fin de una era para el sector.
Una estructura en retirada
El proceso de ajuste de la empresa ha sido drástico en los últimos años, reflejando el deterioro del mercado interno:
De los 1.500 operarios que supo tener, hoy solo quedan 220 empleados. De 60 líneas activas en su mejor momento, la fábrica hoy opera apenas 15. En 2025, Dass ya bajó las persianas de su planta en Coronel Suárez (Buenos Aires), concentrando su mínima actividad en el norte argentino.
El fenómeno del "ensamblado" y la competencia asiática
La realidad dentro de la fábrica ha cambiado profundamente. Lo que antes era un proceso de fabricación integral con un 30% de componentes nacionales, hoy se ha convertido en una tarea de ensamblado.
El principal factor de crisis es la pérdida de competitividad frente al calzado terminado proveniente de China y el sudeste asiático. Las cifras son contundentes: en lo que va de 2025, Adidas importó 12 millones de pares, mientras que la planta misionera produjo apenas 700.000.
El factor humano: "Queremos saber cuánto tiempo nos queda"
La incertidumbre reina entre los trabajadores. Con cada despido, la fábrica pierde capacidad operativa; recientemente se eliminó una línea completa que representaba una caída de 1.000 pares diarios.
"Lo único que queremos saber es la verdad, cuánto tiempo nos queda, si hay posibilidades de seguir trabajando o no", expresaron representantes de los trabajadores, quienes ven cómo los insumos básicos, que antes se fabricaban en el país, ahora llegan embalados desde el exterior.
El contexto nacional
Según datos del INDEC, el panorama para el rubro textil y de calzado es desolador: la capacidad instalada inactiva supera el 40%. En los últimos dos años se han perdido cerca de 16.000 puestos de trabajo industriales.
El cierre de Dass no solo significaría el fin de una fuente de empleo vital para Misiones, sino que consolidaría la transformación de Argentina de productor a simple importador de calzado deportivo.
