En el marco de la quinta edición de la Derecha Fest, Javier Milei desembarcó en Mar del Plata para enviar un mensaje contundente tanto a la militancia como al círculo rojo empresarial. El Presidente aprovechó el escenario del parador Horizonte Club de Playa para profundizar su doctrina económica y marcar la cancha en medio de la creciente tensión con el Grupo Techint.
Guerra fría con el empresariado: El factor Vaca Muerta
Sin eufemismos, el jefe de Estado se refirió indirectamente a la reciente derrota licitatoria de Paolo Rocca frente a la firma india Welspun por los tubos del gasoducto de Vaca Muerta. Milei fue tajante al defender la competencia: "Aquel que pretenda hacer negocios oscuros con el Estado, debe ir a la quiebra", sentenció desde el atril.
La negativa del Ejecutivo a aplicar medidas de protección (antidumping) a favor de la subsidiaria Tenaris fue el trasfondo de sus declaraciones.
De la pasarela de Güemes al Parque Industrial
La agenda marplatense del Presidente no solo incluyó el discurso político. Previamente, realizó una recorrida por la zona comercial de la calle Güemes y visitó el Parque Industrial de la ciudad. Allí, en un tono más propositivo, convocó a los industriales a ser "protagonistas de la redención argentina" mediante la inversión privada, presentándola como el único motor moral y económico capaz de rescatar al país.
El evento, que cerró pasada la medianoche con consignas místicas y un llamado a "hacer grande a la Argentina nuevamente", funcionó como una ratificación del rumbo ideológico del Gobierno frente a los sectores económicos que hoy cuestionan la apertura comercial irrestricta.
