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Un memorando oficial del Estado Mayor Conjunto revela denuncias por la quema de combustibles y aceites a cielo abierto, prácticas estrictamente prohibidas por el Tratado Antártico. Además, se investiga al Capitán de Fragata De Gregori por trato hostil hacia el personal.


La Base Antártica Conjunta Petrel, uno de los puntos clave de la presencia soberana argentina, es el epicentro de una investigación administrativa que podría derivar en sanciones penales. El Segundo Jefe de la dotación presentó una denuncia formal contra el jefe de la base, el Capitán de Fragata Cristian Gabriel De Gregori, por conductas que ponen en riesgo el ecosistema antártico y la integridad del personal.

El "vertedero" metálico: Quema de combustibles

Según el memorando ME-2026-03490366-APN-COCOANTAR#EMCO, fechado el pasado 10 de enero, De Gregori habría impartido órdenes verbales para eliminar residuos peligrosos mediante métodos prohibidos. Los hechos denunciados incluyen:

·Vertido y quema: Eliminación de combustible aeronáutico (JP-1), nafta, gasoil y aceites lubricantes en una batea metálica.

·Incineración no controlada: Quema de plásticos, gomas, materiales de construcción y víveres vencidos.

Estas acciones violan de forma flagrante el Protocolo de Madrid (1998), que exige que todo residuo peligroso o no biodegradable sea retirado del continente antártico para su disposición final en territorio continental.

Clima de hostilidad en el hielo

Más allá del daño ecológico, la investigación aborda denuncias por conductas indebidas hacia los subalternos. El informe describe un ambiente de trabajo marcado por:

·Lenguaje descalificante e intimidante.

·Trato hostil sistemático hacia el personal militar, científico y sanitario.

Este tipo de conductas son consideradas críticas en entornos de aislamiento extremo como la Antártida, donde la convivencia y la cohesión de grupo son fundamentales para la supervivencia y el éxito de las misiones.

Un nodo estratégico bajo la lupa

La Base Petrel se encuentra actualmente en una fase de recuperación histórica, con obras de infraestructura masivas para convertirla en un polo logístico con pistas de aterrizaje y muelles de carga. La gravedad de las denuncias radica en que estas irregularidades podrían empañar el prestigio de la Argentina ante el Sistema del Tratado Antártico en un momento de fuerte inversión estatal.