En medio del avance de las llamas en la región andina, se ha generado un fuerte contrapunto entre el Poder Judicial y el Ministerio de Seguridad de la Nación. Mientras el Gobierno nacional sostiene que el origen de los siniestros está vinculado a células extremistas, el fiscal a cargo de la instrucción en Lago Puelo, Carlos Díaz Mayer, desestimó categóricamente cualquier conexión con agrupaciones mapuches o acciones de carácter terrorista.
La "realidad objetiva" frente a las versiones oficiales El fiscal Díaz Mayer fue contundente al calificar las teorías de una supuesta conspiración organizada como algo "totalmente alejado de la realidad". Según el funcionario judicial, los elementos recolectados hasta el momento en el expediente no sustentan la narrativa de "terrorismo ambiental" que el Ministerio de Seguridad, encabezado por Patricia Bullrich, difundió a través de canales oficiales.
"Se están barajando hipótesis que no figuran en la realidad objetiva de la causa", sentenció Díaz Mayer en declaraciones radiales, buscando bajar el tono a la confrontación política y devolver la atención a las pruebas recolectadas en el terreno.
Cruces por el origen del fuego: ¿Atentado o acto individual? La polémica se encendió tras un comunicado del Gobierno que vinculaba los focos ígneos con grupos que poseen antecedentes de atentados contra la propiedad privada. Pese a la desmentida judicial, la ministra Bullrich ratificó su postura en redes sociales, advirtiendo que, de comprobarse la autoría de sectores vinculados a la Resistencia Ancestral Mapuche (RAM), los responsables serán juzgados bajo leyes antiterroristas.
Sin embargo, la línea investigativa de la fiscalía se orienta hacia una dirección distinta. Si bien Díaz Mayer confirmó el hallazgo de sustancias acelerantes en el epicentro de uno de los focos —lo que ratifica la intencionalidad del siniestro—, la investigación no apunta a una organización con fines políticos o inmobiliarios, sino a la acción aislada de un individuo con patologías psicológicas.
El estado de la causa Por estas horas, los peritos trabajan en determinar el perfil del principal sospechoso, mientras la justicia intenta blindar la investigación de las interferencias políticas. El foco de los investigadores está puesto en la evidencia técnica encontrada en las zonas de inicio del fuego, priorizando la recolección de testimonios y pruebas materiales por sobre las especulaciones de carácter ideológico que han marcado la agenda pública de los últimos días.
