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A escasas horas de un vencimiento clave, el Ministerio de Economía que lidera Luis Caputo logró asegurar la liquidez necesaria para afrontar los compromisos financieros de este viernes 9 de enero. La pieza central de esta estrategia fue la firma de un acuerdo de financiamiento tipo "repo" entre el Banco Central (BCRA) y un consorcio de seis entidades bancarias globales.

Detalles de la operación y costos

El crédito obtenido por la entidad que preside Santiago Bausili asciende a US$ 3.000 millones, con un plazo de devolución de poco más de un año (372 días). Las condiciones pactadas reflejan una mejora en la confianza del mercado, estableciendo una tasa nominal anual del 7,4%, cifra inferior a las operaciones similares realizadas anteriormente por la actual gestión.

A pesar de que el mercado ofreció hasta US$ 4.400 millones, el BCRA optó por no tomar el excedente, fundamentando su decisión en las proyecciones optimistas de acumulación de reservas para los próximos meses.

El esquema para cancelar los US$ 4.200 millones
Para cubrir el vencimiento total con los tenedores de bonos, el Tesoro Nacional combinará tres fuentes de divisas:

1.El nuevo Repo: Los US$ 3.000 millones recientemente adjudicados.

2.Reservas propias: Aproximadamente US$ 2.000 millones que el Tesoro mantiene en depósitos.

3.Fondos frescos: El ingreso de US$ 700 millones derivados de procesos de privatización.

Como garantía de este préstamo (colateral), se utilizaron títulos públicos Bonar 2038 y 2041, los cuales fueron transferidos previamente del Tesoro al Banco Central para facilitar la ingeniería contable de la transacción.

Evolución de la estrategia de financiamiento

Este movimiento representa la tercera incursión de la administración de Javier Milei en el mercado de préstamos garantizados. Se observa una tendencia a la baja en el costo del endeudamiento:

·Enero 2025: US$ 1.000 millones al 8,8% anual.

·Junio 2025: US$ 2.000 millones al 8,25% anual.

·Enero 2026: US$ 3.000 millones al 7,4% anual.

Esta herramienta retoma una práctica utilizada durante el periodo 2016-2017, cuando el país también recurrió a bancos internacionales para fortalecer la posición de liquidez del Banco Central en momentos de alta demanda de divisas.