Tras la captura de Maduro, la Justicia de EE. UU. dejó de considerar al grupo como una organización criminal real, calificándolo ahora como un "sistema de corrupción". La medida contradice la reciente declaración de "organización terrorista" impulsada por Patricia Bullrich.
La caída de Nicolás Maduro no solo ha reconfigurado el mapa político de Venezuela, sino que ha comenzado a generar cortocircuitos en las estrategias de política exterior de sus aliados regionales. Según reveló The New York Times, el Departamento de Justicia de los Estados Unidos se retractó de sus definiciones sobre el denominado "Cartel de los Soles", el grupo que supuestamente lideraba Maduro para el tráfico de drogas.
De "Cartel" a "Sistema Clientelar"
El cambio de postura en Washington es drástico. Mientras que el año pasado el Departamento de Estado —bajo la conducción de Marco Rubio— lo había catalogado como una organización terrorista, los nuevos documentos judiciales presentados tras la detención de Maduro han eliminado casi por completo esa terminología.
En la nueva acusación, la Justicia estadounidense ya no describe una estructura narcocriminal jerárquica, sino que habla de un "sistema clientelar" y una "cultura de corrupción" alimentada por el narcotráfico. De las 32 menciones al "Cartel de los Soles" que existían en informes previos, ahora solo figuran dos, y expertos señalan que el término fue, en realidad, una construcción coloquial sin sustento en informes técnicos de la DEA o la ONU.
El impacto en la Casa Rosada
Este giro de la administración de Donald Trump deja en una situación de debilidad política al gobierno de Javier Milei. Apenas meses atrás, y bajo el impulso de la ministra de Seguridad Patricia Bullrich, Argentina había declarado formalmente al Cartel de los Soles como una "organización terrorista", una medida que la funcionaria volvió a reivindicar este último fin de semana como una muestra de alineamiento total con EE. UU.
La decisión de Trump expone los riesgos de una política exterior basada en el "seguismo" a la Casa Blanca:
Desconexión estratégica: Mientras Argentina pedía que el poder en Venezuela quedara en manos de la oposición (Machado y González Urrutia), Trump ha dado señales de "ninguneo" hacia esos líderes.
Inconsistencia legal: Argentina mantiene una calificación de terrorismo sobre una entidad que la propia justicia de EE. UU. ahora considera inexistente en términos literales.
Un escenario de incertidumbre
Analistas internacionales sugieren que el cambio de narrativa de Trump responde a que la figura del "Cartel de los Soles" no sería sostenible en un juicio ante tribunales internacionales, prefiriendo enfocarse en pruebas directas de corrupción.
Para el gobierno argentino, el episodio representa un nuevo revés en su relación con el líder republicano, sumándose a incidentes previos como el fallido viaje de Milei a Oslo y la falta de coordinación en los reconocimientos diplomáticos tras la caída del régimen chavista.
