La reciente incursión militar de Estados Unidos en territorio venezolano, que culminó con la detención de Nicolás Maduro y Cilia Flores, ha desatado una oleada de condenas por parte de potencias clave. China, Irán y Corea del Norte lideraron este domingo un bloque de rechazo, calificando la maniobra de Washington como un ejercicio de "terrorismo internacional" y una vulneración crítica a la autodeterminación de los pueblos.
El bloque de rechazo: "Terrorismo de Estado" y hegemonía
Las reacciones más enérgicas provinieron de naciones que mantienen alianzas estratégicas con Caracas, sumándose a la postura de rechazo que ya había manifestado el Kremlin:
·Irán: El ministro de Exteriores, Abbas Araghchi, fue contundente al definir la captura de Maduro como un caso de "terrorismo de Estado". En comunicación con su par venezolano, Yván Gil Pinto, ratificó su respaldo al gobierno chavista frente a lo que calificó como políticas ilegales y autoritarias de la Casa Blanca.
·Corea del Norte: A través de la agencia oficial KCNA, el régimen de Kim Jong-un calificó la operación de la administración Trump como un "acto hegemónico" que deja en evidencia la naturaleza "brutal" de las intervenciones estadounidenses.
·China: Pekín exigió garantías para la integridad física de los detenidos y exhortó a detener los intentos de derrocamiento, señalando que el bombardeo constituye una "clara violación del derecho internacional".
Preocupación en organismos y disidencias en Europa
El conflicto no solo polarizó a gobiernos, sino que generó alarmas en organismos multilaterales:
1.Naciones Unidas: El secretario general, António Guterres, advirtió que esta intervención sienta un "precedente peligroso" para la estabilidad global, instando a una salida negociada que respete el estado de derecho.
2.Unión Europea: Aunque figuras como Ursula von der Leyen mantienen sus críticas a la legitimidad de Maduro, existe un consenso creciente en que las soluciones políticas no deben ser impuestas por fuerzas externas.
3.Francia: Tanto el canciller Jean-Noël Barrot como la líder opositora Marine Le Pen coincidieron en un punto fundamental: la soberanía de las naciones es innegociable y el derecho internacional debe prevalecer sobre la fuerza militar.
Contexto actual
La comunidad internacional se mantiene en vilo ante el paradero de los líderes capturados y el futuro de las relaciones diplomáticas en la región, mientras se multiplican los pedidos para la liberación inmediata de las figuras políticas detenidas durante el bombardeo.
