El Gobierno nacional desvinculó a los siete especialistas que coordinaban la red federal. Médicos advierten que la medida deja a la deriva la derivación y atención crítica de recién nacidos con patologías cardíacas.
BUENOS AIRES – Una decisión del Ministerio de Salud de la Nación ha generado conmoción y rechazo en la comunidad médica: la desarticulación del equipo técnico del Programa Nacional de Cardiopatías Congénitas (PNCC). Mediante un escueto mensaje que notificaba la no renovación de contratos para el período 2026, siete especialistas de alta trayectoria fueron desplazados de la columna vertebral de este dispositivo federal.
El PNCC, creado en 2008 y respaldado por una ley nacional desde 2023, es considerado un modelo de éxito en la región. Su función principal es coordinar una red de 15 centros de salud para que los más de 4.000 bebés que nacen anualmente con cardiopatías en Argentina reciban atención quirúrgica de alta complejidad, sin importar su lugar de origen.
Un sistema de 24 horas reducido a cenizas
La modalidad de trabajo del programa garantizaba atención los 365 días del año. "Funcionábamos las 24 horas del día. No íbamos por el sueldo, sino porque nos interesaba ayudar a los chicos", explicó el doctor Willy Conejeros Parodi, cirujano cardiovascular infantil con 15 años en el programa, quien se enteró de su despido mientras intentaba gestionar una derivación urgente desde sus vacaciones.
Los siete coordinadores (Conejeros, Paula Campana, Carlos Rosental, Silvina Rosellot, Mariana Fernández, Tomas Schwaller y María Eugenia Olivetti) eran los encargados de recibir las notificaciones a través del sistema SIISA y decidir el traslado inmediato a centros de alta complejidad como el Garrahan, el Gutiérrez o el Hospital El Cruce.
Impacto en la mortalidad infantil
Las cardiopatías congénitas representan la tercera causa de muerte infantil en el país, pero gracias a esta red, la sobrevida en Argentina alcanzó el 95%, niveles equiparables a los de países desarrollados.
Cirugías: El programa realizaba cerca de 800 procedimientos anuales.
Diagnóstico: Recibía más de 6.000 notificaciones por año.
Logro histórico: Había logrado reducir la lista de espera para cirugías a cero.
Voces de rechazo
La Asociación Argentina de Salud Pública instó a las autoridades a revertir la decisión, mientras que el diputado y médico Pablo Yedlin calificó la medida de "ilegal" y un "grave error". Por su parte, la Dra. Ana Speranza, creadora del programa, manifestó su incredulidad: "Es el programa que mejor funciona en el país para resolver esta patología, no se entiende".
La desmantelación del equipo técnico deja al programa operando únicamente con personal administrativo y un asesor, lo que, según los expertos, anula la capacidad de respuesta médica inmediata necesaria para estabilizar y trasladar a recién nacidos cuya vida depende de una intervención en sus primeras horas de vida.
"Los que más se perjudican son los que no tienen acceso a una atención adecuada porque en el lugar en el que viven no hay volumen de casos", concluyó Conejeros, advirtiendo sobre el riesgo inminente de un aumento en la mortalidad infantil en las provincias más postergadas.
