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Una vecina de la ciudad vivió ayer una situación de gran tensión luego de sorprender a un delincuente dentro de su camioneta estacionada sobre calle Drury, entre San Martín y Villegas, alrededor de las 19 horas.

Según relató la damnificada a FM de la Montaña, el ladrón actuó solo y habría utilizado un inhibidor de señal para abrir el vehículo sin forzarlo. “Me encontré al tipo adentro de la camioneta”, contó. El hombre ingresó por la puerta del acompañante y descendió rápidamente al advertir que la propietaria estaba por subir al vehículo.

En un primer momento, el sospechoso intentó alejarse caminando con tranquilidad, “como si estuviera paseando”, pero cuando la mujer comenzó a gritar, escapó corriendo con dinero que había sustraído del interior de la camioneta.

La rápida intervención de trabajadores de la empresa SICLA, que se encontraban en las inmediaciones, fue clave para recuperar lo robado. Los jóvenes persiguieron al delincuente durante aproximadamente tres cuadras, hasta que éste arrojó el dinero y logró darse a la fuga.

“Por suerte unos chicos de SICLA lo corrieron y pudieron recuperar la plata que me había robado”, expresó la víctima, quien además quiso agradecer públicamente la ayuda recibida.

El episodio volvió a encender la preocupación por los hechos de inseguridad en la ciudad. “Es realmente un bajón que esté pasando esto. Hay que cuidarse”, lamentó la mujer.
Persecución y solidaridad en pleno centro: operarios corrieron a un ladrón y recuperaron dinero robado de una camioneta
El delincuente utilizó un inhibidor de señal para ingresar al vehículo estacionado sobre la calle Drury. Al ser descubierto por la dueña, intentó escapar a pie, pero un grupo de trabajadores locales lo persiguió por tres cuadras hasta obligarlo a tirar el botín.

Un tenso episodio delictivo registrado en el corazón de la zona céntrica terminó con un saldo positivo gracias al rápido reflejo y la solidaridad de un grupo de vecinos. El hecho se desencadenó alrededor de las 19:00 horas en la calle Drury, entre San Martín y Villegas, cuando la propietaria de un vehículo interrumpió un robo en pleno desarrollo y activó una persecución comunitaria.

La víctima relató a los medios locales que la secuencia se inició cuando se disponía a subir a su camioneta estacionada en la vía pública. Al aproximarse, notó movimientos extraños y descubrió que un hombre se encontraba adentro del habitáculo, tras haber ingresado de forma limpia por la puerta del acompañante. Los investigadores sospechan que el malviviente utilizó un dispositivo inhibidor de radiofrecuencia para bloquear el cierre centralizado a distancia y acceder al rodado sin necesidad de forzar las cerraduras ni romper los cristales.
De la calma a la corrida por el centro

Al verse descubierto en plena flagrancia, el sospechoso descendió del vehículo e intentó alejarse del lugar con absoluta parsimonia, simulando ser un transeúnte más que paseaba por la cuadra. Sin embargo, la maniobra evasiva se frustró de inmediato cuando la damnificada comenzó a pedir auxilio a los gritos, advirtiendo que el sujeto se llevaba dinero en efectivo que había logrado manotear de la guantera.

Ante las señales de alerta de la mujer, el delincuente aceleró el paso y comenzó a correr a toda velocidad para intentar perderse en el flujo urbano.
Intervención clave para recuperar el botín

La fuga del delincuente se vio frustrada por el compromiso de un grupo de jóvenes operarios de la firma SICLA que realizaban tareas en las inmediaciones. Sin dudarlo, los trabajadores se sumaron al reclamo de la vecina y persiguieron al asaltante a lo largo de tres cuadras consecutivas.

Al verse acorralado por los perseguidores y notar que no lograría distanciarse, el malviviente optó por arrojar los fajos de billetes al suelo como estrategia para desalentar la captura, logrando finalmente perderse de vista en las arterias linderas.

“Por suerte unos chicos de SICLA lo corrieron y pudieron recuperar la plata que me había robado”, manifestó aliviada la víctima, quien hizo público su profundo agradecimiento hacia los jóvenes que arriesgaron su integridad para asistirla.

A pesar de haber salvado sus pertenencias, la vecina lamentó el incremento de la vulnerabilidad en las calles comerciales del centro de la ciudad: “Es realmente un bajón que esté pasando esto. Hay que cuidarse”, concluyó, exponiendo una preocupación que se reitera entre los residentes ante el uso de tecnologías delictivas como los clonadores y bloqueadores de alarmas.