Tras cinco años de rastreo, la División Recaptura de Evadidos detuvo al hombre que habría conducido el vehículo durante la masacre en la plaza de Valentina Sur en 2021. Se ocultaba en una zona de difícil acceso y había modificado drásticamente su apariencia física.
El último eslabón de un homicidio que conmocionó a la capital neuquina parece haber sido finalmente localizado. En un operativo certero realizado este jueves por la mañana, personal policial de la División Recaptura de Evadidos irrumpió en un sector de chacras de Senillosa, logrando la captura de un sujeto que se encontraba prófugo desde enero de 2021.
El refugio y la falsa identidad
El sospechoso, cuya identidad se mantiene bajo reserva hasta la audiencia de cargos, se refugiaba en una vivienda de acceso complejo donde permaneció oculto al menos los últimos dos años. Al momento de la intervención, el hombre intentó burlar a los efectivos aportando datos falsos y exhibiendo un cambio de fisonomía radical, con barba pronunciada y cabello largo, en un intento por desvincularse de las fotografías de su pedido de captura.
Sin embargo, la firmeza de la investigación, que incluyó tareas de inteligencia de larga data, permitió su traslado inmediato a la capital provincial, quedando a disposición de la Fiscalía de Delitos Contra las Personas.
Una masacre a plena luz del día
El hecho que se le atribuye es el brutal asesinato de Rubén Alejandro Polanco (19). El 22 de enero de 2021, el barrio Valentina Sur fue escenario de una balacera desatada en medio de una plaza donde jugaban niños y se encontraban familias.
Según la reconstrucción judicial:
·El ataque: Lucas Ezequiel Verón (ya condenado) descendió de un Citroën Air Cross conducido por el hoy detenido y abrió fuego contra un grupo de jóvenes.
·La arenga: Mientras Verón efectuaba más de diez disparos con una pistola 9 milímetros, su acompañante lo alentaba desde el vehículo con gritos de "¡Matalo, matalo!".
·Las víctimas: El ataque iba dirigido a Juan Manuel Suazo, quien recibió cinco impactos. Polanco, un joven que no era el blanco original pero que intentó interceder para frenar la masacre, recibió un disparo mortal en el hombro.
El trasfondo: ajuste de cuentas y venganza narco
La investigación liderada por la fiscalía determinó que el ataque fue un acto de venganza por narcomenudeo. El grupo de los agresores acusaba a la familia Suazo de haber actuado como "delatores" en un allanamiento previo. Esta rivalidad ya se había cobrado la vida de otro integrante de la familia meses antes, en diciembre de 2020.
Con la detención de este presunto cómplice, el sistema judicial busca cerrar el círculo de responsabilidades de un caso que marcó un pico de violencia urbana en la región. En las próximas horas, el recapturado enfrentará la audiencia de formulación de cargos, donde se ratificará su identidad y se definirá su situación procesal.
