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Graciela López, de 33 años, fue ejecutada de un disparo en la cabeza mientras era mantenida como rehén. El agresor, que también mató a su propio padre, utilizó su arma reglamentaria para cometer el crimen.

La provincia de Chaco vuelve a ser escenario de la violencia de género más extrema. El asesinato de Graciela López ha generado una profunda indignación, no solo por la brutalidad del hecho, sino porque el femicida —identificado como el agente Luciano Estudie— era un funcionario de seguridad que utilizó los recursos del Estado para llevar a cabo su ataque.
El trágico desenlace de una toma de rehenes

El femicidio se produjo en el paraje Tres Bocas, donde el policía se atrincheró tras secuestrar a la víctima y al hijo de ambos. A pesar de la mediación de las fuerzas especiales, el desenlace fue fatal. Según fuentes judiciales, el agresor advirtió a sus colegas que ya "había hecho una macana" previa —en referencia al asesinato de su padre— y, en un acto de crueldad absoluta, gatilló contra Graciela frente a los efectivos del COE.

El atacante fue herido en el rostro tras un intercambio de disparos posterior y actualmente se encuentra internado bajo una estricta custodia policial, enfrentando cargos que podrían derivar en cadena perpetua.
Una vida arrebatada a pasos de su meta

Graciela López no era solo una víctima; era una madre de tres niños y una estudiante comprometida. Estaba cursando el último año del Profesorado de Educación Especial en el Instituto San Fernando Rey. Sus compañeros de estudio y la agrupación La Fuentealba expresaron su desgarro:

“Tenías mucho por vivir, ese tipo no pensó en los tres niños que dejaba solos”, manifestaron sus amigas en redes sociales entre pedidos de justicia.

La investigación del doble crimen

La fiscal de Género, Noel Benítez, lidera la causa que busca reconstruir el raid delictivo de Estudie. El hilo de violencia comenzó en Resistencia, donde el policía habría asesinado a su padre para robarle el auto, vehículo que luego utilizó para capturar a Graciela.

Claves del expediente:

Alevosía: El crimen se cometió frente a los agentes de seguridad, demostrando un desprecio total por la vida.

Evidencias: Se peritará el celular del imputado, recuperado de las aguas de El Paranacito.

Doble imputación: Se investiga tanto el femicidio de su expareja como el parricidio ocurrido horas antes.

La comunidad chaqueña se moviliza hoy bajo un solo pedido: que la justicia caiga con todo su peso sobre el responsable de haber destruido a una familia entera.