Uno solo de los imputados hizo uso del derecho de dirigirse al tribunal en el cierre de la uadiencia por la explosión y muerte en NAO. Fue el auditor externo de la firma, Alfredo Eduardo Novaro quien señaló que "en cuanto a las responsabilidades de la habilitación de la planta, no solamente está la Secretaría de Energía, sino que lo primero que solicita la Secretaría de Energía es la habilitación municipal. Y la habilitación municipal estaba en práctica, le habían dado una habilitación por dos años".
"O sea, el 22 y el 23 y desde el 2002 que el municipio, la municipalidad de acá de Plaza Huincul, habilitaba la planta para la elaboración de petróleo crudo y la venta de los productos obtenidos. No así del famoso recón que se ha hablado tanto acá. Es decir, yo como auditor, este como lo dijo el doctor, desconocía la mezcla de este producto", apuntó Novaro.
"Como lo desconocía, cuando informo a Secretaría, informo que el tanque 205 tenía cuello de cisne, porque aquellos productos que tienen un punto de inflamación superior a 40 grados, como es el fueloil, necesitan cuello de cisne. No así aquellos que tienen, como dijo acá el doctor, un punto de inflamación inferior a los 40 grados que necesitan válvulas de presión y vacío, como pueden ser los solventes, la nafta, pero no en el caso del fueloil. Yo puse que el tanque 205 tenía fueloil porque es así como me lo indicaron. Y cuando pregunté cómo era el tema de la elaboración, me respondieron que la elaboración era elaborar petróleo crudo y la venta de los subproductos", resaltó.
Luego remarcó: En ningún momento se habló del "recón". Por eso es que yo no informé a la secretaría la producción de este producto o la mezcla de este producto. Si lo hubiese sabido, hubiese escrito, digamos. Y también puse de que la empresa estaba siempre en proceso de mejoras continuas. No es que yo no había informado a la secretaría de cosas que no conocía. Por eso no informé", insistió
