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La justicia de Cutral Co dio los primeros pasos firmes en la investigación por el homicidio de Matías Albornoz, el joven asesinado a sangre fría el domingo que fue encontrado el día lunes. En una audiencia de formulación de cargos cargada de detalles técnicos, la fiscalía —representada por Matías Alonso y Gastón Liotard— logró que se dicte la prisión preventiva para Raúl Alejandro Salgado (38), vecino y presunto amigo de la víctima, a quien se le atribuye la autoría del disparo fatal.

La reconstrucción del hecho sitúa el crimen en la noche del domingo, aunque el silencio del barrio Otaño ocultó el drama hasta el lunes, cuando un familiar de Albornoz ingresó a la vivienda y halló el cuerpo. Los datos de la autopsia preliminar resultaron escalofriantes: la lesión mortal fue localizada en la zona parietal de la cabeza. Lo que más llamó la atención de los peritos fue la ausencia total de signos de defensa, lo que refuerza la hipótesis de que Albornoz fue ejecutado mientras dormía.

En la escena del crimen, los investigadores de la Policía secuestraron vainas servidas y un proyectil que coincidiría con un arma calibre .32, aunque el elemento de fuego propiamente dicho todavía no ha sido hallado por las autoridades.

El vínculo entre el victimario y la víctima parece ser la clave del caso. Según los testimonios recolectados hasta el momento, Salgado, Albornoz y la pareja de este último compartían un círculo de amistad. Sin embargo, un episodio ocurrido esa misma noche marcó el quiebre: Salgado se habría ausentado de una reunión cercana para visitar a un tercero y, al regresar, testigos lo describieron como extremadamente nervioso y hablando solo.

Poco tiempo después, la pareja de la víctima se comunicó con el padre de Albornoz para informar que el joven estaba "golpeado", cuando en realidad presentaba el impacto de bala que terminaría con su vida.

Durante la audiencia de este martes, el defensor oficial Diego Simonelli solicitó que Salgado cumpla la medida de coerción bajo la modalidad de prisión domiciliaria. No obstante, la propuesta fue rechazada de plano por la jueza Bibiana Ojeda. El motivo fue contundente: la vivienda ofrecida para el arresto está ubicada en el mismo barrio Otaño, lo que representaba un peligro inminente para el normal desarrollo de la investigación y la integridad de los testigos.

Finalmente, la jueza Bibiana Ojeda determinó un mes de prisión preventiva bajo el cargo de homicidio agravado por el uso de arma de fuego. Si bien la justicia no percibió un riesgo de fuga inmediato, sí consideró probado que existe un alto riesgo de entorpecimiento si el acusado permanece en libertad mientras se buscan las pruebas restantes, especialmente el arma homicida.