El fiscal jefe Gastón Liotard solicitó que cinco acusados sean condenados por su responsabilidad en la explosión ocurrida en la refinería New American Oil (NAO), al sostener que el hecho fue consecuencia de múltiples incumplimientos, omisiones y decisiones conscientes en materia de seguridad. El pedido fue formulado hoy durante el alegato de clausura del Ministerio Público Fiscal, en el juicio por el hecho en el que murieron tres trabajadores en septiembre de 2022.
Las víctimas fueron Víctor Herrera, Gonzalo Molina y Fernando Jara, quienes fallecieron como consecuencia de la explosión ocurrida en la planta ubicada en el Parque Industrial de Plaza Huincul.
El debate comenzó el 14 de abril y se desarrolla ante un tribunal colegiado integrado por los jueces Federico Sommer, Lisandro Borgonovo y la jueza Alina Macedo Font.
Durante su exposición, el fiscal sostuvo que la planta operaba con “una cultura precaria, sin protocolos ni controles”, y describió múltiples fallas estructurales: ausencia de procedimientos seguros, falta de medición de variables críticas como temperatura y presión, utilización de un tanque no apto para procesos y carencia de válvulas de seguridad. A esto sumó instalaciones eléctricas fuera de norma, deficiencias en el sistema contra incendios y auditorías que consignaban como cumplidas condiciones que no existían.
“El mecánico que trabajaba diariamente en la empresa, que nos dijo?, todo se parchaba con poxilina y con cámaras de auto, y luego se ataba con alambre, estas provisiones la hacia el jefe de mantenimiento… todos los días teníamos equipos rotos, inclusive los arreglos en las cañerías se hacían con cañerías recuperadas”, indicó Liotard sobre los dichos de un testigo.
Liotard remarcó que la elaboración del producto denominado “recon” se realizaba sin parámetros técnicos ni controles adecuados, con indicaciones verbales y proporciones variables, lo que generaba vapores altamente inflamables. En ese contexto, afirmó que la explosión se produjo por la acumulación de esos vapores y su ignición en un sistema eléctrico no apto para áreas explosivas, y descartó la hipótesis de la defensa que atribuía responsabilidad a las víctimas.
“Nos dijo el 205 está físicamente vinculado al 206 mediante una pasarela, esto no se puede hacer, tiene que tener independencia, obviamente nos habló del cuello de cisne, obviamente nos hablo que no había válvula de presión y vacío que debía tener, que el cuello de cisne solo alcanza para almacenar fuel oil y la válvula de presión y vació es un elemento que debe tener un tanque para esas cuestiones”, sostuvo.
“El procedimiento era como manejar a ciegas”, graficó el fiscal al retomar el testimonio de especialistas, y subrayó que nunca se implementaron análisis de riesgo ni protocolos de seguridad básicos. También cuestionó que se intentara responsabilizar a los operarios fallecidos: “No se puede convertir a las víctimas en victimarios”, afirmó.
En su petitorio, el Ministerio Público Fiscal solicitó que G.F.M.T.M., S.F.S., G.B. y A.E.N. sean condenados como autores del delito de estrago doloso agravado por el resultado de muerte. En tanto, para C.N.G. requirió una condena por estrago culposo (por negligencia o impericia) agravado por el resultado de muerte, también en calidad de autora (artículos 186, apartado 5; 189 y 45 del Código Penal). Liotard citó el incidente ocurrido en diciembre de 2021
“Ya nos dijo Carlos Villar que el día anterior el 205 estaba venteando por las noches, lo que estaba normaliza, esto lo escuchamos y nos llamó la atención… escuchamos también a Narambuena, el hombre que estaba en la garita de seguridad, para él fue un día absolutamente normal, vio a sus tres compañeros, hasta que en el horario fatal, sintió un ruido raro, escuchó ese spray, vio que todo se tiñó de negro, tuvo miedo y dijo que alrededor de 4 o 5 segundos sintió la explosión, salió como pudo, inexplicablemente, por una ventanita…”
El fiscal también cuestionó el rol de la auditoría externa y sostuvo que se certificaron condiciones de seguridad inexistentes, lo que permitió que la planta continuara operando pese a los riesgos. “Nada de lo que debía garantizar la seguridad se hizo”, concluyó.
Tras el alegato del fiscal jefe, quien estuvo acompañado durante el juicio por la fiscal del caso Ana Mathieu, fue el turno de las querellas, que se sumaron a un alegato conjunto de la acusación. Mañana será el momento de los alegatos de las defensas, tras lo cual el tribunal pasará a deliberar.
