Fríamente. Un hombre a apuñaló a otro sin miramientos y la víctima, de 33 años murió poco después. El hecho ocurrió en la zona de la meseta de Neuquén capital. La policía encontró parte del arma homicida pero el autor continúa siendo buscado.
Un brutal crimen conmociona a la zona de Choconcito, en la meseta neuquina, donde un hombre de 33 años fue asesinado de una puñalada tras una violenta secuencia que quedó registrada por cámaras. La víctima fue identificada como Sebastián Duarte Vargas, padre de dos hijas.
El ataque ocurrió el sábado cerca de las 18:27, en un contexto que comenzó con una serie de agresiones verbales por parte del presunto autor, quien ya había sido visto minutos antes merodeando el lugar.
Según se reconstruyó, el agresor caminaba por la zona cuando comenzó a hostigar a una mujer que circulaba en moto, a quien le arrojó piedras y le gritó insultos de tinte racista. Al volver a pasar frente a la vivienda donde había un grupo 7 de hombres, hubo un cruce de palabras y el atacante encaró hacia la entrada de la propiedad.
Desde la vivienda uno de los hombre salió a hablar con él y fue recibido con un golpe de puño. En ese momento, Duarte Vargas salió a la carrera hacia el agresor y fue recibido con la puñalada. Tras asestar la herida, el atacante se fue caminando del lugar.
En un primer momento, los presentes no advirtieron la gravedad de la herida. Sin embargo, poco después notaron que la víctima tenía la hoja del cuchillo incrustada en el abdomen. De inmediato, lo trasladaron en un vehículo particular al hospital, donde fue asistido de urgencia, pero falleció alrededor de las 2 de la madrugada.
Operativo y fuga
Tras el ataque, el agresor huyó del lugar y se montó un operativo para dar con su paradero. La justiciaia allanó la vivienda del sospechoso y logró secuestrar el mango del cuchillo utilizado en el crimen.
No obstante, el acusado ya no se encontraba en su domicilio; se presume que escapó llevando consigo una mochila y un hacha. Por el momento, y a pesar de los esfuerzos de las fuerzas de seguridad, el hombre permanece prófugo.
