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Lo que debía ser una celebración familiar en la ciudad de Resistencia se transformó en un complejo escenario judicial que hoy mantiene en vilo a la provincia de Chaco. Tras el asesinato de Jonatan “Guasón” Romero (30) durante un festejo de cumpleaños, la investigación ha escalado rápidamente, culminando no solo con la entrega del autor material, sino también con el arresto de su progenitora bajo cargos de coautoría.

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El rol de la madre: de testigo a partícipe necesaria

La fiscal Ana González de Pacce dio un giro determinante al expediente al ordenar la detención inmediata de Rocío Graciela Pauluk, madre del principal sospechoso, Enzo Damián Escalante (31).

Aunque Pauluk se presentó en la sede policial acompañando a su hijo para que este se entregara, terminó quedando tras las rejas.

La sospecha de la fiscalía, respaldada por testimonios recolectados en el lugar del hecho, sugiere que la mujer tuvo un rol activo durante la agresión. Según consta en la investigación, Pauluk habría atacado físicamente a la víctima mientras esta se encontraba vulnerable. Un testimonio clave de la propia cuñada del asesino reforzó esta hipótesis al declarar públicamente: “Supuestamente, ella le pateó al chico cuando estaba tirado”. Con estos elementos, la justicia la imputó como partícipe necesaria del homicidio.

Una confesión viralizada: arrepentimiento y estrategia

Horas antes de ponerse a derecho, Escalante utilizó las redes sociales para publicar un video que se volvió viral en cuestión de minutos. En la grabación, el imputado ensayó una suerte de defensa pública, intentando justificar el disparo bajo un argumento de legítima defensa.

Los pilares de su descargo:

·El detonante: Según Escalante, la pelea se originó cuando la víctima mantuvo una fuerte discusión con su madre dentro de la vivienda.

·El ataque previo: El acusado mostró frente a cámara una herida cortante en su brazo izquierdo, alegando que "Guasón" Romero lo había atacado primero con un arma blanca.

·El estado de "obnubilación": El joven aseguró que, al verse herido y ensangrentado, alguien le facilitó un arma de fuego. "En eso yo me pongo ciego... perdí la noción", afirmó para explicar el momento en que abrió fuego.

El desenlace y la situación procesal

A pesar de que en su video Escalante manifestó que se entregaría el martes, la presión mediática y el despliegue del Departamento de Investigaciones Complejas (DIC) aceleraron los tiempos.

Minutos antes de las 11 de la mañana del lunes, el cumpleañero se presentó ante las autoridades, asumiendo la responsabilidad del hecho pero intentando desvincular a su esposa de cualquier participación.

Con madre e hijo detenidos, la fiscalía se concentra ahora en determinar quién entregó el arma a Escalante y si existió una coordinación previa para el ataque. Mientras la familia de Romero clama por justicia, el caso deja al descubierto un nivel de violencia urbana que escala desde discusiones domésticas hasta ejecuciones a sangre fría en contextos de celebración