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En una audiencia cargada de tensión y dolor, la justicia de Comodoro Rivadavia dio un paso decisivo en la investigación por la muerte del pequeño Ángel López. El juez Alejandro Solís dispuso la medida de prisión preventiva por un plazo de seis meses para Mariela Altamirano y Michel González, madre y padrastro de la víctima, tras considerar que existen pruebas suficientes para vincularlos con el fallecimiento del menor.


Calificaciones legales y roles en el hecho

La fiscalía, encabezada por el Dr. Facundo Oribones, presentó cargos diferenciados según el vínculo y la responsabilidad de cada imputado:

Mariela Altamirano (Madre): Imputada por homicidio agravado por el vínculo y omisión, dado que su rol de garante de la seguridad del niño se vio vulnerado.

Michel González (Padrastro): Enfrenta cargos por homicidio simple.

El magistrado Solís fue contundente al rechazar la posibilidad de un incidente fortuito, señalando que la gravedad de las lesiones descarta cualquier "situación accidentada" y subrayando que ambos adultos eran los responsables directos del cuidado del niño al momento de los hechos.
La polémica estrategia de la defensa

Uno de los puntos más críticos de la jornada surgió durante la exposición de la defensa técnica. Según relató el fiscal Oribones a los medios de comunicación, la defensa intentó minimizar la magnitud de las lesiones detectadas en la autopsia.

"Se llegó a mencionar que los cerca de 20 impactos detectados en la zona craneal del niño eran compatibles con simples 'coscorrones'", detalló el fiscal con indignación, remarcando la saña que evidencia el informe médico legal.

Declaraciones y clima en la sala

Durante la audiencia de control, Michel González rompió el silencio para declararse inocente, asegurando ante el juez que él también tenía interés en "averiguar qué pasó". Sin embargo, esta postura no fue suficiente para evitar la medida de coerción, fundamentada en el riesgo de fuga y el posible entorpecimiento de una investigación que la fiscalía pretende cerrar en el plazo de medio año.

El cierre de la sesión estuvo marcado por el desgarro emocional. Luis López, padre biológico de Ángel, confrontó a los gritos a los acusados antes de que fueran retirados de la sala, tratándolos de "asesinos" frente a los presentes.
Próximos pasos

Con los imputados tras las rejas, el Ministerio Público Fiscal se enfocará en recolectar las peritaciones finales y testimonios clave para elevar la causa a juicio oral antes de que finalice el periodo de seis meses de preventiva dictado por el tribunal.