Un joven de 20 años relató haber sido golpeado y torturado con agua fría tras una detención presuntamente arbitraria en la cordillera. En paralelo, la Justicia formuló cargos contra dos efectivos del norte neuquino por disparar a corta distancia contra una pareja.
La institucionalidad policial en la provincia de Neuquén se encuentra bajo la lupa tras la aparición de graves denuncias por abuso de autoridad en operativos ocurridos en San Martín de los Andes y Buta Ranquil. Los relatos incluyen agresiones físicas, uso desproporcionado de armas antitumultos y maniobras de intimidación para evitar denuncias.
Violencia en la Comisaría 23
Un joven de 20 años radicó una denuncia formal en la que detalló un calvario iniciado la madrugada del sábado pasado en la Plaza Sarmiento de San Martín de los Andes. Según su testimonio, fue demorado junto a dos amigos luego de que se escuchara un impacto contra un patrullero cercano, hecho con el cual aseguraron no tener relación.
El denunciante afirmó que, al solicitar explicaciones por la demora, recibió golpes de puño en el rostro. La situación habría empeorado dentro de la unidad policial, donde denunció que:
·Se les negó el derecho constitucional a realizar una llamada telefónica.
·Ante las protestas, los efectivos les habrían arrojado agua fría dentro de los calabozos.
·Fue golpeado nuevamente por un grupo de uniformados.
·Una oficial lo habría intimidado, advirtiéndole que si denunciaba los abusos, le imputarían los daños al móvil policial.
Tras varias horas de demora, el joven fue liberado sin que se le iniciara ninguna causa legal, lo que refuerza la hipótesis de una detención sin sustento jurídico.
Cargos por "trato humillante" en Buta Ranquil
Por otro lado, la fiscal Natalia Rivera formuló cargos esta semana contra un sargento y un cabo primero por un violento episodio ocurrido en la Plaza Olascoaga de Buta Ranquil durante el secuestro de una motocicleta.
De acuerdo con la acusación del Ministerio Público Fiscal, los efectivos tuvieron un trato "humillante y violento" hacia una pareja. El sargento involucrado habría arrebatado el celular de una mujer que filmaba el procedimiento y, acto seguido, disparó con una escopeta antitumultos a los pies de un joven a corta distancia, provocándole heridas en ambas piernas. El caso fue calificado legalmente como vejaciones cometidas por funcionarios públicos.
Contexto de alerta
Estos episodios se suman a una serie de cuestionamientos sobre el cumplimiento de los protocolos de fuerza en la provincia. Mientras que en San Martín de los Andes la Policía aún no ha emitido un comunicado oficial, en el caso de Buta Ranquil la investigación judicial ya se encuentra en etapa de recolección de pruebas para determinar la responsabilidad penal de los uniformados implicados.
