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El hallazgo del cuerpo de Cristian Damián Cuello (39) en una zona de vegetación cerrada pone un punto final, aunque amargo, a la búsqueda iniciada tras el brutal asesinato de Sofía González (35). La aparición del sospechoso sin vida en el sector rural de "La Media Luna", en Choele Choel.

La mecánica del crimen: Un ataque de saña extrema

La investigación liderada por la Fiscalía Descentralizada de Choele Choel permitió reconstruir una escena de extrema violencia en la vivienda de la calle Avellaneda al 2300. El ataque contra González no fue un hecho fortuito, sino una agresión dirigida con un ensañamiento que los peritos de Criminalística describieron como letal:

La víctima presentaba múltiples cortes de arma blanca distribuidos en el torso y los brazos, señales claras de un intento desesperado por defenderse.

La autopsia y el relevamiento en el lugar confirmaron que el arma homicida quedó alojada en la región cardíaca, provocando un deceso casi instantáneo.

Tras el crimen, Cuello huyó hacia el sector de campos, aprovechando el conocimiento del terreno rural. Durante horas, el Valle Medio estuvo bajo una atmósfera de alerta máxima. El despliegue incluyó a la Brigada Rural y canes adiestrados que resultaron determinantes. Los perros marcaron un rastro que se alejaba del radio urbano hacia el paraje conocido como La Sarandá. En un área de monte bajo y espesura difícil de penetrar, los efectivos localizaron el cadáver del hombre, quien era buscado con una orden de captura nacional. Criminalística trabajó en el sitio del hallazgo para determinar si Cuello contó con asistencia para llegar allí o si, como indica la principal hipótesis, decidió quitarse la vida poco después de consumar el femicidio.

La Fiscalía no cerrará el legajo de inmediato. Se deben completar los peritajes de ADN, el análisis de las cámaras de seguridad que registraron la huida y los informes de las autopsias para certificar que no hubo terceras personas involucradas en ninguna de las dos muertes.