El hecho ocurrió en el barrio Los Hornos. Durante tres noches, el delincuente entró y salió del inmueble "como si fuera su casa". Fue detenido esta madrugada cuando las víctimas lo sorprendieron descansando antes de llevarse el último botín.
Lo que debía ser el inicio de una nueva etapa para una pareja santafesina se transformó en una pesadilla de tres días. En la intersección de Esquiú y 4 de Enero, un delincuente convirtió un departamento en proceso de mudanza en su propio "búnker" temporal, entrando y saliendo con total libertad gracias a un juego de llaves sustraído.
Un robo "por etapas"
La modalidad delictiva fue tan metódica como descarada. Debido a sus horarios laborales, las víctimas realizaban el traslado de sus pertenencias solo después de las 21 horas. El pasado domingo, tras notar la puerta barreteada y el faltante de un televisor y una garrafa, creyeron que el episodio había terminado.
Sin embargo, en los días posteriores, los objetos seguían desapareciendo misteriosamente sin que se forzaran nuevos accesos. La clave estaba en el llavero del departamento: el ladrón había robado una copia y mantenía una vigilancia constante sobre los movimientos de la pareja.
El hallazgo: "Estaba durmiendo adentro"
El desenlace se produjo en la madrugada de este miércoles. Movidos por un presentimiento, los damnificados regresaron al edificio. Al intentar entrar, notaron que la llave estaba puesta del lado de adentro.
"Cuando entramos, ahí estaba, durmiendo dentro del departamento", relató con indignación una de las víctimas.
Al momento de ser descubierto, el delincuente ya tenía preparado el "último embarque": bolsas con ropa, calzado, mercadería e incluso documentos personales de la pareja.
Según el testimonio de los dueños, el hombre no solo admitió los ingresos previos, sino que confesó haber robado una motocicleta del mismo complejo habitacional.
Detención y bronca
Tras más de seis llamados al 911, efectivos policiales llegaron al lugar y detuvieron al sujeto en flagrancia.
“Nos violaron la intimidad, el tipo entraba y salía como si fuera su casa”, expresaron las víctimas, quienes reflexionaron sobre el peligro que corrieron: “Si entrábamos antes y pasaba algo, hoy estaríamos lamentándolo”.
