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Un hecho cargado de crueldad y falta de empatía sacudió a los vecinos de la localidad de Esquina, Corrientes. Lo que comenzó como una denuncia por la desaparición de un animal doméstico derivó en un macabro hallazgo: la policía encontró los restos de una oveja, que vivía como mascota en una vivienda particular, ya faenada dentro de la casa de un sospechoso.


Una mascota, no ganado

A diferencia de los casos habituales de abigeato en zonas rurales, este incidente golpeó de cerca la sensibilidad de la comunidad. La propietaria del animal no lo criaba con fines comerciales, sino que mantenía un fuerte vínculo afectivo con el ovino. Tras notar su ausencia, la mujer radicó la denuncia, lo que activó una inmediata intervención de la Policía Rural y Ecológica.

El operativo y la evidencia

Gracias a la recolección de testimonios y peritajes en el barrio, las fuerzas de seguridad obtuvieron una orden de allanamiento para registrar una vivienda sospechosa. Al ingresar, el panorama fue contundente:

·Se hallaron restos cárnicos que correspondían al animal buscado.

·Se incautaron herramientas de corte presuntamente utilizadas para el sacrificio.

·El animal ya había sido completamente faenado para su consumo o venta.

Consecuencias legales

El morador de la vivienda fue aprehendido y trasladado a la Comisaría Segunda de Esquina. Según fuentes judiciales, el hombre enfrenta cargos por abigeato e invasión de la propiedad privada, quedando a disposición de la fiscalía de turno.

En redes sociales, el caso despertó una ola de indignación. Los vecinos de Esquina manifestaron su apoyo a la dueña, destacando que el acto no solo representó una pérdida material y un delito rural, sino un acto de crueldad animal contra un integrante más de una familia.