La ciudad de Santa Fe vuelve a ser escenario de una estafa telefónica de magnitudes alarmantes. Una mujer de 85 años fue engañada por una red de delincuentes que, bajo la apariencia de una gestión oficial, lograron apoderarse de una cifra cercana a los 90.000 dólares (entre moneda estadounidense y euros).
La trampa: el engaño de los "billetes antiguos"
El incidente se desencadenó el pasado viernes tras una comunicación telefónica de casi 60 minutos. Una mujer, identificada falsamente como "Graciela Rodríguez", convenció a la víctima de que sus ahorros de "cara chica" saldrían de circulación legal y debían ser renovados de inmediato por el organismo previsional.
Para doblegar la voluntad de la damnificada, los estafadores demostraron manejar información sensible, mencionando con exactitud los nombres de sus hijos y su domicilio particular en la calle Eva Perón al 2400.
El robo en el domicilio
Siguiendo las instrucciones de los delincuentes, la víctima recibió en su hogar a un supuesto contador. El sujeto, que vestía ropa deportiva clara y un bolso oscuro, ingresó a la propiedad y recolectó el dinero que la mujer guardaba en distintos sectores de la casa:
·Primera entrega: 30.000 dólares y 40.000 euros.
·Segunda entrega: 13.000 dólares adicionales localizados en otra habitación.
·Intento fallido: El malviviente intentó además sustraer joyas, pero se retiró al confirmar que no había piezas de valor disponibles.
El impacto emocional y la investigación
El entorno familiar de la mujer explicó que los estafadores simularon una llamada en paralelo con uno de sus hijos para darle veracidad al trámite. Tras el hecho, la víctima quedó en un estado de profunda angustia y sentimiento de culpa, una consecuencia común en este tipo de delitos que afectan la integridad de los adultos mayores.
El fiscal Erik Fernández ha quedado a cargo de las diligencias para intentar identificar a los autores a través de cámaras de seguridad de la zona y el rastreo de las comunicaciones telefónicas.
