Un siniestro vial ocurrido a la altura del kilómetro 38 de la autopista Panamericana dejó al descubierto una preocupante falta de empatía ciudadana. Tras la colisión entre un automóvil y una camioneta de carga en sentido a la Ciudad de Buenos Aires, el escenario no solo se llenó de escombros, sino también de oportunistas que aprovecharon la tragedia para robar.
El accidente y la reacción del entorno
El impacto fue de tal magnitud que el conductor del vehículo de carga perdió el conocimiento y quedó atrapado en el interior de la cabina. Mientras la víctima se encontraba inconsciente y con necesidad de auxilio inmediato, la carga —compuesta principalmente por paquetes de cigarrillos— quedó esparcida sobre la cinta asfáltica.
Sin embargo, en lugar de socorrer al herido o señalizar la zona para evitar nuevos choques, decenas de conductores que circulaban por la autopista decidieron detener su marcha con un fin delictivo:
·Saqueo organizado: Testigos presenciales captaron cómo personas descendían de vehículos, algunos de ellos de alta gama, para recolectar la mercadería.
·Prioridad al robo: Las imágenes viralizadas muestran a los oportunistas cargando sus baúles y escapando del lugar rápidamente, ignorando por completo el estado de salud de los involucrados en el choque.
Repudio generalizado en las redes sociales
La secuencia, grabada por una mujer que presenció el hecho desde su vehículo, se difundió rápidamente en plataformas digitales, desatando una ola de críticas. Lo que más indignación generó en la opinión pública fue la clara solvencia económica de algunos de los participantes del saqueo, quienes priorizaron llevarse productos de consumo por sobre la integridad física de una persona en riesgo de muerte.
"El chofer está inconsciente y se están llevando las cosas", se escucha decir con asombro en el registro fílmico que hoy sirve como prueba de la degradación social en el marco de la emergencia vial.
El episodio ha reavivado el debate sobre la seguridad en las autopistas y la respuesta ética de los ciudadanos ante situaciones de catástrofe, donde el auxilio al prójimo fue reemplazado por el robo de ocasión.
