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La ciudad de Villa Constitución, en el sur de Santa Fe, se encuentra conmocionada tras la viralización de videos que exponen presuntos tratos violentos contra bebés y niños en el jardín maternal “Manitos a la Obra”. La gravedad de las pruebas fílmicas derivó en una intervención inmediata del municipio y en la apertura de una investigación penal.

ImagenEvidencia interna: La valentía de las auxiliares

A diferencia de otros casos, la prueba clave provino desde adentro de la institución. Tres auxiliares del jardín, quienes trabajaban en el establecimiento de la calle Dorrego al 2400, decidieron registrar los abusos con sus teléfonos celulares. Según explicaron, las situaciones de maltrato comenzaron de forma solapada —como tirones de orejas— pero escalaron rápidamente hacia una violencia física explícita.

Las denunciantes revelaron que buscaron asesoramiento legal antes de difundir el material para garantizar que las pruebas fueran contundentes. En las grabaciones se observa, entre otras escenas, cómo una docente arroja violentamente a una beba contra el suelo para obligarla a sentarse, mientras la increpa de forma despectiva.

La respuesta estatal y el reclamo social

Ante la difusión masiva de los videos en redes sociales, la Municipalidad de Villa Constitución dispuso la clausura preventiva y transitoria del lugar. El objetivo es preservar la integridad de los menores mientras se analizan las irregularidades administrativas y las responsabilidades pedagógicas.

Por su parte, las familias de las víctimas se movilizaron este miércoles en la Plaza de la Constitución. Los testimonios coinciden en un punto alarmante:

·Indicios previos: Varios padres notaron cambios bruscos en la conducta de sus hijos en los últimos meses, pero los asociaron a procesos lógicos del crecimiento hasta que vieron las imágenes.

·Falta de respuestas: Días antes de la clausura, las autoridades del jardín negaron rotundamente cualquier episodio de violencia en una reunión privada con los padres.

Estado de la causa

A pesar de la contundencia de los videos y de la clausura del local, las auxiliares que denunciaron el hecho —y que arriesgaron su fuente laboral para proteger a los niños— aún no han sido citadas formalmente por la Justicia para ratificar sus dichos.

“Lo hicimos por los nenes, no nos importaba perder el trabajo”, declararon las empleadas, quienes esperan que la fiscalía actúe con celeridad contra las tres docentes involucradas en las grabaciones. Por el momento, la institución permanece cerrada y bajo investigación.