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La investigación por la muerte violenta de Valeria Schwab, cuyo cuerpo fue hallado en la madrugada del pasado miércoles en las faldas del Cerro Chenque, ha ingresado en una fase técnica determinante. Mientras la comunidad de Comodoro Rivadavia procesa el dolor de la pérdida, el Ministerio Público Fiscal concentra sus esfuerzos en los laboratorios de criminalística. El hallazgo de rastros biológicos bajo las uñas del principal sospechoso, Jonathan Mario C. (34), se perfila como la prueba científica definitiva para cerrar el círculo sobre el ataque.

El sospechoso: Un perfil marcado por la reincidencia

El hombre señalado como autor del crimen trabajaba como albañil y contaba con un prontuario que incluía imputaciones por homicidio y robo agravado. Según la reconstrucción de sus últimas horas, el sujeto llegó a la obra donde trabajaba con signos visibles de lucha: tenía el rostro rasguñado. Poco después, se quitó la vida en la misma propiedad.

Los peritos aguardan los resultados del cotejo de ADN de esos restos encontrados en su cuerpo. El análisis determinará si corresponden a Valeria —lo que confirmaría un acto de defensa de la víctima— o si sugieren la participación de terceros. Aunque la hipótesis principal apunta a un atacante solitario, el fiscal

Marcelo Cretton no ha descartado otras líneas de investigación que incluyen la posible complicidad de otros individuos que frecuentan los "túneles-aguantaderos" de la zona.

Crónica de una caminata hacia la tragedia

Valeria era una mujer deportista y disciplinada. El martes 13 de enero, a las 21:50, inició lo que debía ser una rutina saludable más. Su recorrido fue captado por cámaras y testimonios:

·El trayecto: Transitó la Avenida Ducos, pasó frente al club Gimnasia y Esgrima y bordeó la costanera por la Avenida Hipólito Yrigoyen.

·El último contacto: A las 23:00, envió un mensaje a su familia avisando que iniciaba el retorno desde las inmediaciones del sector Eureka. Fue la última vez que su teléfono registró actividad.

·La búsqueda: Tras media hora de silencio, su familia inició un rastrillaje por cuenta propia. Fue su propio entorno el que, cerca de las 4:00 AM, localizó primero una zapatilla y luego el cuerpo en un barranco próximo al cementerio viejo.

Zonas de sombra: El reclamo por la inseguridad urbana

La tragedia ha puesto bajo la lupa el estado del espacio público en la zona costera. Jessica Schwab, hermana de la víctima, denunció la precariedad de la iluminación y la existencia de escondites naturales en el cerro que funcionan como "bocas de lobo". Según su relato, el sector donde ocurrió el ataque carece de la prevención necesaria para una vía tan transitada por atletas y peatones.

La fiscalía también investiga la red de túneles y cuevas en el Cerro Chenque, utilizados frecuentemente como refugios por personas en situación de calle o delincuentes, sospechando que el atacante pudo haber utilizado estos recovecos para emboscar a Valeria o para ocultarse tras el crimen.

Próximos pasos procesales

La autopsia y los informes genéticos serán los pilares que permitirán a la justicia caratular definitivamente el hecho. Por ahora, la causa se mantiene como homicidio agravado, mientras se analiza si el iPhone de la víctima, que no ha sido recuperado, puede aportar datos de geolocalización finales. La muerte del sospechoso extingue la acción penal contra él, pero la fiscalía insiste en agotar todas las instancias para asegurar que no existan cómplices en libertad.