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Una investigación conjunta de tres años, llevada adelante por eldiario.es y Univision Noticias, ha sacado a la luz graves acusaciones contra el cantante español Julio Iglesias. Dos extrabajadoras de sus residencias de lujo en República Dominicana y Bahamas denunciaron haber sido víctimas de agresiones sexuales, acoso y un régimen de sometimiento que calificaron como "esclavitud moderna".


El patrón de abuso: testimonios de las víctimas

Los hechos, que habrían ocurrido principalmente durante el año 2021, involucran a una empleada doméstica y a una fisioterapeuta. Los relatos coinciden en describir un entorno donde el artista utilizaba su asimetría de poder para ejercer violencia física y psicológica:

·Violencia sexual y física: Una de las denunciantes, que en aquel entonces tenía 22 años, relató haber sido forzada a mantener relaciones sexuales y haber sufrido vejaciones físicas en la habitación del cantante. Según su testimonio, los episodios ocurrían bajo un clima de amenazas y humillación constante.

·Acoso en el ámbito laboral: La fisioterapeuta detalló tocamientos no consentidos y besos forzados, incidentes que el entorno del artista intentaba normalizar como "comentarios médicos" o bromas.

·Clima de hostilidad: Ambas mujeres describieron una estructura jerárquica donde otras empleadas de confianza habrían sido cómplices o testigos silenciosos de los abusos.

Régimen de aislamiento y control extremo

Más allá de las agresiones directas, la investigación —que incluyó entrevistas a 15 exempleados de las últimas dos décadas— revela un sistema de trabajo diseñado para anular la voluntad del personal. Entre las irregularidades señaladas figuran:

·Jornadas extenuantes: Turnos de hasta 16 horas diarias sin días libres durante meses.

·Privación de libertad: Restricción de salidas de las mansiones, control estricto sobre el uso de teléfonos móviles y vigilancia permanente.

·Precariedad legal: Ausencia de contratos escritos y amenazas constantes de despido o represalias legales en caso de denunciar lo ocurrido.

El silencio del entorno

A pesar de los reiterados intentos de los periodistas por obtener una declaración oficial de Julio Iglesias o su equipo legal, el entorno del artista ha optado por el silencio. Solo una de las gestoras de sus residencias respondió brevemente calificando las acusaciones como "patrañas", mientras que la mayoría de los responsables de contratación evitaron dar explicaciones.

Esta investigación pone en jaque la figura pública del cantante, exponiendo denuncias que van desde el abuso de poder hasta la agresión sexual, y abriendo un debate global sobre la impunidad en los entornos de alta exclusividad y riqueza.