Imagen
La sospechosa, oriunda de Neuquén, utilizaba un departamento céntrico como punto de despacho exclusivo durante lapsos mínimos de tiempo para evadir controles. Tras meses de tareas de inteligencia, la policía secuestró casi 400 pastillas de éxtasis y dosis de "cristal".

ImagenUna investigación judicial de alta precisión logró desarticular una modalidad de venta de estupefacientes que se destacaba por su discreción y organización casi empresarial. Irina Noel Chaneton Altamirano, de 32 años, fue detenida en el marco de un operativo simultáneo entre la capital bonaerense y Punta Lara, acusada de liderar una red de comercialización de drogas sintéticas al menudeo.

Logística de precisión: el departamento "A"

El corazón de la operatoria funcionaba en el piso 15 de un edificio ubicado sobre la Avenida 44, en pleno centro de La Plata. Lo que llamó la atención de la UFI N° 18 fue que la detenida no residía en el lugar, sino que lo utilizaba como un punto de entrega flash.

La mujer se trasladaba desde su residencia real en Villa del Plata (Ensenada) en una camioneta de alta gama solo en horarios pautados por redes sociales: dos horas los viernes y apenas una hora los sábados. En ese breve margen, concretaba las transacciones de sustancias como "cristal" y éxtasis, minimizando la exposición y el riesgo de ser detectada por los vecinos.

La caída: tecnología y agentes encubiertos

La pesquisa, que comenzó en noviembre, se valió de diversas herramientas para cerrar el cerco sobre la sospechosa:

·Compradores previos: Agentes encubiertos lograron realizar compras controladas que confirmaron la pureza de las sustancias vendidas.

·Rastreo digital: El análisis de movimientos en billeteras virtuales y tarjetas de crédito permitió vincular el domicilio de entrega en Punta Lara con la actividad comercial del centro.

·Seguimientos: Tareas de observación encubierta registraron los constantes traslados de la mujer entre sus dos bases de operaciones.

El botín de las drogas de diseño

Durante los allanamientos simultáneos ejecutados el domingo de madrugada, las fuerzas de seguridad incautaron un variado stock de sustancias listas para su distribución:

·399 pastillas de éxtasis con diferentes relieves y logos.

·95 gramos de "cristal" fraccionados en bolsas tipo ziploc.

·Tussi (cocaína rosa) y hongos alucinógenos.

·Cogollos de marihuana, balanzas de precisión y anotaciones con el registro de clientes.

La justicia analiza ahora el contenido de los teléfonos secuestrados para determinar el alcance de la red de proveedores y si existen más personas implicadas en el financiamiento de la operatoria. La acusada permanece a disposición del Juzgado de Garantías N° 5, bajo cargos de comercialización de estupefacientes.