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La Justicia de Jujuy dictó la pena máxima contra Francisco Marcelino Subelza (23) por el homicidio de su hijo de dos meses, Gael. La sentencia, dictada el 27 de noviembre de 2025, confirmó que el parricidio fue cometido con el propósito explícito de causar un daño irreparable a su expareja, en un acto de extrema violencia vicaria.


La comunidad jujeña fue conmocionada por el desenlace del juicio abreviado contra Francisco Marcelino Subelza, quien fue declarado responsable penalmente por el asesinato de su pequeño hijo Gael. El tribunal, integrado por los jueces Felicia Ester Barrios, María Margarita Nallar y Alejandro Máximo Gloss, impuso la prisión perpetua, una condena que unifica los cargos de homicidio agravado por el vínculo, amenazas y desobediencia judicial.
Además de la pena máxima, el fallo incluye una prohibición de contacto total y permanente con la madre del bebé y su familia, prohibiendo cualquier tipo de acercamiento o comunicación.


 La escalada de la violencia

El caso, que evidencia graves fallas en el sistema de protección, se originó el 11 de diciembre de 2024. Subelza se presentó en la vivienda de su expareja bajo el pretexto de visitar al niño. Durante esta visita, profirió amenazas directas, advirtiendo que si ella intentaba llevárselo, él lo mataría y luego se suicidaría. La madre logró recuperar a su hijo tras un forcejeo, pero la amenaza ya estaba instalada.

La fatal escalada ocurrió el 19 de diciembre de 2024, en la zona de la nueva terminal de Monterrico. Según el relato de Todo Jujuy, la madre caminaba con Gael cuando Subelza la interceptó en un vehículo. Con engaños, pidió ver al bebé y, aprovechando la situación, huyó con él.
Antes de su partida, el acusado dejó una nota manuscrita dirigida a la madre, cuyo contenido confirmaba su motivación de venganza: “ahora a tu hijo no lo ves más, vas a sufrir”.

 El parricidio y la sentencia

La investigación reveló que Subelza trasladó al bebé a una finca ubicada en el paraje La Ovejería, en el departamento El Carmen. Fue allí, durante la madrugada del 20 de diciembre de 2024, donde estranguló a Gael con sus propias manos.

El informe judicial ratificó que Subelza actuó en clara violación de una orden de restricción que le había sido impuesta tras el primer incidente de amenazas. El Ministerio Público de la Acusación, representado por Romina Núñez, y la defensora Sara Cabezas, consensuaron la aplicación de la pena máxima en el juicio abreviado, una propuesta que fue aceptada por los jueces.

La madre de Gael y sus familiares permanecen bajo medidas de resguardo. El caso ha generado un intenso debate público sobre la violencia de género extrema y la urgente necesidad de reforzar los mecanismos judiciales que buscan proteger a las víctimas y evitar que las restricciones de acercamiento sean incumplidas con consecuencias mortales.