Un hombre de 35 años intentó asaltar la heladería Macalulu, en el oeste de la ciudad de Neuquén capital, pero su intento fue frustrado por la rápida reacción de los empleados y la intervención de los vecinos. El presunto ladrón fue reducido a golpes y retenido hasta la llegada de la policía.
El hecho ocurrió el viernes alrededor de las 18:50 en el local ubicado en la calle Néstor Barros al 2000. Según el relato policial, el sujeto ingresó al establecimiento y, simulando tener un arma en la cintura, amenazó a los trabajadores para que le entregaran la recaudación.
Ante la amenaza, uno de los empleados actuó de inmediato y utilizó gas pimienta para repeler al agresor, logrando que el ladrón se viera afectado por la irritación.
La huida, los golpes y la detención
En su intento de escape, el hombre rompió el vidrio de la puerta y se cortó. A pesar de las heridas, los empleados lo retuvieron hasta que logró salir a la vereda, donde un grupo de vecinos lo interceptó.
Testigos del hecho relataron que el sospechoso recibió patadas y golpes con las patas de una silla mientras era inmovilizado. El comisario de la Unidad 18, Eduardo Vergara, confirmó que el sujeto no tenía un arma, y que solo simuló el gesto para amedrentar a las víctimas. "Los empleados se defendieron porque no podían saber si estaba armado o no", sostuvo el comisario.
Finalmente, el hombre fue trasladado al hospital local con custodia policial para recibir atención por los cortes y las lesiones leves producto de la golpiza. Se informó que, si bien no tenía antecedentes, se encontraba en un estado de alteración que podría estar relacionado con el consumo de sustancias.