El jefe narco Ren Ungaro est detenido en el penal federal de Ezeiza Foto archivo


René Ungaro fue acusado de ser el "instigador" del doble crimen a balazos de Claudia Deldebbio (58) y su hija Virginia Ferreyra (32). Según los fiscales, el jefe narco se comunicó desde su lugar de detención con un miembro de su banda y le ordenó que reclutara "mano de obra" para matar a cualquier persona con el objetivo de "infundir miedo".

Un jefe narco que cumple condenas por distintos delitos en una cárcel federal fue acusado de ser el instigador del doble crimen de dos mujeres, una de ellas profesora y bailarina, cometido en julio de 2022 en Rosario, al haber ordenado desde prisión cometer homicidios al azar en esa ciudad con el fin de "infundir miedo", para lo cual pagaba 30 mil pesos por cada persona muerta, informaron este viernes fuentes judiciales.

En una audiencia desarrollada en el Centro de Justicia Penal de Rosario, los fiscales Patricio Saldutti y Franco Carbone acusaron al jefe narco René Ungaro, detenido en el penal federal de Ezeiza, de ser el "instigador" del doble crimen a balazos de Claudia Deldebbio (58) y su hija Virginia Ferreyra (32), profesora de gimnasia y bailarina de danzas árabes, el 23 de julio del año pasado.

Según la acusación aceptada por la jueza María Chiabrera, Ungaro se comunicó desde su lugar de detención con Nicolás Martínez, un miembro de su banda detenido en la cárcel santafesina de Coronda, y le ordenó que reclutara "mano de obra" para matar a cualquier persona a cambio de un pago de 30.000 pesos por muerto.

La intención, de acuerdo a la acusación fiscal, era "infundir miedo, tanto en miembros de bandas rivales como en la sociedad en general".

En el marco de la pesquisa, los fiscales determinaron que, para cumplir esa orden, Martínez se contactó con Fernando Cortéz (45) y con su hijo, Lautaro (20), ambos detenidos, quienes, junto a otros hombres, aún no identificados, llegaron el 23 de julio de 2022 a bordo de un auto hasta la intersección de las calles Ísola y Maestros Santafesinos, de un complejo habitacional Fonavi del barrio Grandoli, de la zona sur de Rosario.

Allí abrieron fuego al azar contra las personas que estaban a esa hora de la tarde en la zona e hirieron a Deldebbio y a su hija, Ferreyra, cuando se hallaban en una parada de colectivos, y también a un adolescente de 16 años que tomaba mate en la plaza contigua.

"Creemos que la instigación estaba destinada a quitarle le vida a personas inocentes o a cualquier persona que se encuentre en ese lugar para infundir temor en los habitantes, en los demás operadores de la delincuencia de ese barrio y la sociedad en general"
Patricio Saldutti, fiscal

Deldebbio murió en el lugar a raíz de los disparos, mientras que su hija falleció dos meses después, el 24 de septiembre, tras permanecer internada en el hospital de Emergencias en estado grave debido a las múltiples heridas de bala que impactaron en su cuerpo.

"Según nuestra teoría del caso, no hay un móvil que conecte en forma directa el hecho de los atacantes ni de los instigadores contra las personas que resultaron víctimas directas del hecho", aseguró el fiscal Saldutti a la prensa tras la audiencia imputativa.

"Creemos que la instigación estaba destinada a quitarle le vida a personas inocentes o a cualquier persona que se encuentre en ese lugar para infundir temor en los habitantes, en los demás operadores de la delincuencia de ese barrio y la sociedad en general", agregó.

El fiscal explicó que se trabaja con la justicia federal "porque siempre el objetivo de estas bandas es el lucro, obtener un rédito económico. Siempre roza la venta de estupefacientes y el control del territorio".

Para sustentar la acusación, los representantes del Ministerio Público aportaron como pruebas declaraciones de testigos de identidad reservada y también audios de conversaciones telefónicas entre los implicados extraídas mediante diversas pericas informáticas.

En base a ello, durante la audiencia, la jueza Chiabrera dispuso la prisión preventiva efectiva por el plazo de ley, que es de dos años, para los cuatro detenidos por este caso -Ungaro, Martínez y los dos Cortéz-, a quienes les imputó los delitos de "homicidio doblemente calificado por precio o promesa remuneratoria y por el concurso premeditado de personas, agravado por el medio empleado -uso de arma de fuego- en dos hechos en grado consumado".

Además, a Ungaro y Martínez les agregó el delito de intimidación pública.

René Ungaro se encuentra detenido desde mayo de 2010, acusado de ser uno de los responsables del homicidio del barrabrava de Newell's Roberto 'Pimpi' Caminos, por el que fue sentenciado a 13 años de prisión que cumplió en una cárcel de Santa Fe.

Las fuentes judiciales dijeron que la investigación continúa sobre los cuatro acusados, ya que no se descarta que otros asesinatos cometidos en Rosario hayan sido planificados y ejecutados por ellos y bajo la misma modalidad.

René Ungaro se encuentra detenido desde mayo de 2010, acusado de ser uno de los responsables del homicidio del barrabrava de Newell's Roberto 'Pimpi' Caminos, por el que fue sentenciado a 13 años de prisión que cumplió en una cárcel de Santa Fe.

Más tarde fue trasladado a un penal federal tras ser condenado a 12 años de prisión por liderar una organización dedicada al tráfico de estupefacientes y, finalmente, sumo otra pena de 7 años de encierro que le impuso la justicia provincial por asociación ilícita, recordaron a Télam los voceros consultados.

En tanto, Martínez, tiene otra causa abierta por el asesinato de una mujer ocurrido en 2021 en el mismo barrio donde fueron asesinadas Deldebbio y su hija, que está en la zona sur de Rosario, donde residía Ungaro y operaba junto a su banda narcocriminal.

El ataque cometido contra madre e hija tuvo una gran repercusión social e incluso llevó a que habitantes de Rosario convocaran a un "abrazo solidario" al hospital donde estuvo internada la bailarina para acompañar a la familia.

Ferreyra era profesora de educación física y miembro de la escuela de danzas del Centro Libanés de Rosario y recibió al menos seis impactos de bala en la zona del estómago y miembros inferiores al ser atacada a tiros junto a su madre, que murió en el acto.

En la escena del hecho fueron secuestradas unas 40 vainas servidas de dos calibres; 9 y 40 milímetros.