El mapa energético argentino ha sufrido una transformación estructural con la salida definitiva del Estado de Transener, la compañía que constituye la columna vertebral del transporte eléctrico en el país. A través de la Resolución 673/2026, el Ministerio de Economía oficializó la transferencia de la totalidad de sus acciones a un nuevo consorcio privado, marcando uno de los hitos más ambiciosos en la agenda de privatizaciones de la gestión actual.
El nuevo mapa de poder eléctrico
La operación, que se concretó tras un concurso público internacional, redefine el control de los más de 12.600 kilómetros de líneas de alta tensión que integran el Sistema Argentino de Interconexión (SADI):
·El consorcio ganador: La alianza entre Genneia (liderada por Jorge Brito) y Edison Energía (de los hermanos Neuss) se adjudicó el 50% de Citelec, la firma controlante de Transener.
·Socio estratégico: El nuevo grupo compartirá la conducción de la transportista con Pampa Energía, la empresa de Marcelo Mindlin.
·Oferta superadora: El Estado recibió USD 356.174.811,78, una cifra que superó ampliamente el precio base de USD 206 millones y dejó en el camino las propuestas de Central Puerto y Edenor.
Quiénes son los nuevos dueños
El desembarco del consorcio Genneia-Edison consolida a actores de peso en el sector energético nacional. Genneia aporta su liderazgo en energías renovables, con una capacidad instalada superior a los 1.580 MW. Por su parte, el Grupo Edison suma esta adquisición a un ambicioso portfolio que ya incluye distribuidoras en Río Negro, Tucumán y Jujuy, además de la operación de centrales hidroeléctricas como Alicurá y Cerros Colorados.
Con esta venta, el sector privado asume la gestión del 85% de la transmisión eléctrica nacional. La red transferida no solo destaca por su extensión, sino por su eficiencia técnica, manteniendo una disponibilidad operativa superior al 99,7%. El consorcio tendrá ahora un plazo de 15 días hábiles para formalizar el contrato de compraventa y tomar posesión definitiva de la compañía
