Por primera vez desde enero, el indicador de JPMorgan Chase & Co. perforó el piso de los 500 puntos básicos, ubicándose este mediodía en 498 unidades. Esta caída de 12 puntos marca un hito en la gestión de Javier Milei, reflejando una recuperación de la confianza de los mercados tras la volatilidad generada por el conflicto en Medio Oriente, que había empujado el índice por encima de los 630 puntos en marzo.
Los factores detrás del desplome
La mejora en el clima de inversión responde a una combinación de hitos técnicos y señales políticas:
·Aval del FMI: La aprobación técnica de la segunda revisión del acuerdo (15 de abril) brindó una base de previsibilidad.
·Estrategia Caputo: El anuncio de financiamiento externo con organismos internacionales para cubrir los compromisos de 2026 sin tocar las reservas del Banco Central fue clave para calmar a los acreedores.
·Upgrade de calificación: La reciente mejora en la nota crediticia de la deuda argentina impulsó la cotización de los bonos, lo que comprime automáticamente el diferencial de tasa (riesgo país).
¿Vuelve Argentina a los mercados globales?
Si bien el nivel de 500 puntos es una señal positiva, los analistas de la city advierten que el acceso pleno al crédito internacional requiere un esfuerzo adicional:
El "número mágico": Según consultoras como PPI, Argentina necesitaría estabilizarse entre los 400 y 450 puntos para emitir deuda nueva con tasas razonables.
El plan oficial: Pese a la mejora, Luis Caputo mantiene su postura de no recurrir al mercado externo en el corto plazo, priorizando fuentes de financiamiento más económicas.
El desafío de los vencimientos
La urgencia de mantener esta tendencia bajista radica en el exigente calendario que asoma en el horizonte. De acuerdo con estimaciones de GMA Capital, entre 2026 y 2027 el país enfrenta vencimientos de Bonares y Globales por un total de USD 14.522 millones, una cifra que obligará al equipo económico a mantener el equilibrio fiscal y la acumulación de reservas para evitar nuevas turbulencias.
