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Según el último relevamiento de la Defensoría de la Tercera Edad, un adulto mayor necesita hoy $1.824.682 para cubrir sus necesidades elementales. Con la jubilación mínima y el bono, apenas se logra costear el 25% de los gastos mensuales.


La brecha entre los ingresos de los adultos mayores y el costo de vida real en Argentina ha alcanzado niveles críticos. El nuevo informe dirigido por el Dr. Eugenio Semino revela que, en solo seis meses, la Canasta Básica de los Jubilados sufrió un incremento del 20,51%, lo que representa un salto de más de $310.000 respecto a la medición anterior.

Radiografía de un presupuesto de subsistencia

El estudio, que se realiza de forma semestral en los principales centros urbanos del país (CABA, GBA, Mendoza, Córdoba y Rosario), desglosa los gastos que hoy asfixian al sector. El rubro de Medicamentos encabeza la lista de egresos, seguido de cerca por la alimentación y la vivienda.
Rubro

Gasto Estimado

Medicamentos

$503.600

Alimentación

$410.640

Vivienda

$360.150

Servicios

$151.350

El Dr. Semino aclaró que estos valores contemplan variables complejas, como el mantenimiento de inmuebles propios o alquileres, y el costo de medicamentos para diversas patologías, ya computando los descuentos vigentes por obra social.

Ingresos de miseria: la cuarta parte de lo necesario

La comparación de estos costos con los haberes actuales expone una realidad dramática. Mientras la canasta roza los $1,83 millones, aproximadamente 4,5 millones de jubilados perciben una mínima de $369.672, que sumada al bono de $70.000, apenas alcanza los $439.672.

La situación es aún más grave para otros sectores vulnerables:

·PUAM: Los beneficiarios de la Pensión Universal para Adultos Mayores perciben $295.680 más el bono.

·Pensiones No Contributivas: Los montos se ubican en $258.720 más el bono compensatorio.

Una deuda histórica que se profundiza

Desde la Defensoría calificaron la situación como una "historia que se repite", advirtiendo que el sector se hunde cada vez más en la precariedad. El informe subraya que los bonos anunciados por el Ejecutivo son "inútiles y contraproducentes" para mitigar un problema estructural.

En una perspectiva histórica, el relevamiento número 36 de la institución muestra una evolución escalofriante: en mayo de 2010, la misma canasta se ubicaba en $2.053. Dieciséis años después, el valor se multiplicó exponencialmente, confirmando que hoy siete millones de argentinos enfrentan un panorama sin perspectivas de mejora inmediata.