El primer bimestre de 2026 confirmó la profundización de la recesión en la industria de la moda argentina. Según el último relevamiento de la Cámara Industrial Argentina de la Indumentaria (CIAI), la comercialización de prendas de vestir sufrió un retroceso interanual del 8,4%, consolidando una racha negativa que arrastra el sector desde 2024.
El informe describe un escenario de asfixia operativa: para ocho de cada diez empresas, la falta de demanda es hoy el principal escollo para subsistir. Los datos reflejan que el 63% de los establecimientos registró mermas en sus niveles de facturación, mientras que solo un 30% logró mostrar algún signo de crecimiento en los primeros meses del año.
Costos sin traslado y sobrestock de mercadería
Una de las mayores preocupaciones para los industriales textiles es la imposibilidad de ajustar sus precios al ritmo de la inflación de costos. El documento detalla que:
·Precios pisados: La mitad de las firmas encuestadas no pudo trasladar los aumentos de insumos al producto final, mientras que un 43% solo pudo hacerlo de manera parcial.
·Acumulación de stock: Ante la parálisis de las ventas, los inventarios crecieron significativamente. El 50% de las compañías califica su nivel de stock actual como "excesivo", la cifra más alta detectada en el último año y medio.
Deterioro financiero y recorte de puestos de trabajo
La caída del consumo ha impactado directamente en la cadena de pagos. El reporte señala que el 80% de las empresas presenta dificultades para cumplir con sus obligaciones financieras. Además, las firmas que lograban mantener sus pagos al día cayeron drásticamente, pasando del 40% al 21% en apenas dos meses.
En cuanto al empleo, el ajuste se ha vuelto inevitable para muchas plantas:
·Despidos en alza: Las desvinculaciones forzosas ya representan el 21% de las medidas adoptadas por las empresas, lo que implica un salto de 7 puntos respecto al bimestre anterior.
·Vacantes congeladas: Un 25% de los empleadores optó por no cubrir los puestos de trabajo que quedan libres tras renuncias voluntarias.
Expectativas desfavorables para el trimestre
El horizonte cercano no ofrece señales de recuperación. El optimismo empresarial es escaso: el 60% de los consultados cree que las ventas se mantendrán en los niveles actuales, mientras que solo un 16% vislumbra una posible mejoría. En términos generales, las perspectivas calificadas como "malas" o "muy malas" crecieron un 7% combinado, reflejando una desconfianza creciente en la evolución de la economía interna para los próximos meses.
