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El poder adquisitivo de los hogares continúa bajo presión, lo que se ha traducido en una baja generalizada de las ventas en casi todos los rubros comerciales. Según el último relevamiento de la consultora Scentia, el consumo de productos esenciales —alimentos, higiene y limpieza— retrocedió un 3,4% interanual durante febrero, marcando la caída más pronunciada de los últimos doce meses.

Este dato profundiza la tendencia negativa iniciada en enero y consolida un escenario de cuatro años consecutivos con balances en rojo para el segundo mes del año. Si se compara con los niveles de finales de 2023, el consumo masivo se ubica hoy 20 puntos por debajo de los registros previos al cambio de gestión nacional.

Impacto en todos los canales de venta

A diferencia de otros periodos donde la caída se concentraba en sectores específicos, el informe destaca que la retracción actual es transversal:

·Supermercados y mayoristas: Las grandes cadenas sufrieron una baja del 5,9%, mientras que los mayoristas retrocedieron un 3,6%, lo que sugiere un menor stockeo por parte de los comercios minoristas.

·Comercios de proximidad: Los almacenes de barrio y autoservicios independientes, que suelen ser el refugio del consumo diario, no escaparon a la tendencia y cayeron un 3,8%.

·Farmacias: Uno de los datos más críticos es la disminución del 2,9% en las ventas generales del sector, con una caída aún más aguda en el segmento específico de medicamentos (-4,7%).

·Kioscos: El consumo en estos locales descendió un 1,9% respecto al año anterior.

La única excepción a la regla fue el comercio electrónico, que experimentó un crecimiento del 26,5%. No obstante, los analistas advierten que su incidencia en el volumen total de ventas sigue siendo marginal frente a los canales tradicionales.

Salarios e inflación: las causas del freno

El informe vincula directamente este fenómeno con la erosión de los ingresos. De acuerdo con datos recientes del Indec, los salarios registrados reales perdieron casi un punto porcentual el mes pasado, al quedar por debajo de una inflación que se mantuvo en torno al 2,9%.

La combinación de precios en alza y paritarias que no logran compensar el costo de vida ha generado un "techo" para el consumo, que parece haberse agotado tras un leve repunte estadístico observado a mediados de 2025.

Perspectivas sombrías para marzo

El panorama para el mes en curso no es alentador. Las consultoras privadas prevén que la inflación pueda perforar el piso del 3%, impulsada por factores estacionales y el incremento en los combustibles derivado del contexto bélico internacional.

En las góndolas ya se empiezan a notar estas presiones: los grandes centros de compras han reportado listas de precios con remarcaciones cercanas al 10%. Ante este escenario de costos crecientes y demanda debilitada, se espera que los indicadores de marzo vuelvan a mostrar cifras negativas, dificultando cualquier expectativa de recuperación inmediata en el sector comercial.