Un informe de la central de riesgo crediticio Fidelitas encendió las alarmas en el sector financiero al revelar que la falta de fondos en el primer bimestre de 2026 alcanzó niveles de tensión comparables a los de 2020, el año del cierre por Covid-19. La cifra récord se registró en diciembre pasado con 97.612 documentos rechazados, y aunque la tendencia mostró un leve descenso en enero (89.352) y febrero (86.350), los valores permanecen muy por encima de la media histórica.
Un impacto millonario sobre el capital de trabajo
La gravedad del fenómeno no solo se mide en cantidad de papeles, sino en volumen de dinero. En lo que va del año, el monto de los rechazos promedia los u$s 174 millones mensuales, una cifra que sextuplica la media habitual de u$s 30 millones.
Este escenario refleja una presión asfixiante sobre las Pymes, quienes siguen utilizando el cheque —físico o electrónico— como su principal herramienta de financiamiento, a pesar del avance de otros medios de pago.
Sectores en riesgo y el efecto "dominó"
La morosidad no afecta a todos por igual, pero su concentración en eslabones clave de la producción amenaza con un corte sistémico de suministros. Según Fidelitas, el riesgo de supply chain es crítico en rubros específicos:
·Molinería: 43,3% de mora.
·Cueros: 40,7% de mora.
·Muebles e Indumentaria: Oscilan entre el 7,7% y el 7,9%.
·Construcción: 6,1% de mora.
El informe advierte que estas empresas son, en su mayoría, subcontratistas de grandes compañías. Cuando un proveedor clave falla, el impacto se traslada "aguas arriba", provocando retrasos de producción y quiebres de stock en las industrias de mayor tamaño.
Bancos más rígidos y financiamiento más caro
La respuesta del sistema financiero ante la incertidumbre ha sido el endurecimiento de las condiciones. El economista y empresario Gustavo Lazzari señaló que la cadena de pagos se está ralentizando debido a que los bancos se han vuelto "refractarios".
"Hay casos de cheques rechazados en cuentas con 20 años de antigüedad porque al momento de la apertura del banco no estaban los fondos", graficó Lazzari. Esta rigidez golpea directamente al descubierto en cuenta corriente y al descuento de cheques diferidos, las fuentes de aire diarias de las Pymes. A esto se suma el incremento de las tasas de interés por el mayor riesgo percibido y la proliferación de embargos por parte de ARCA.
La mora en números
·Irregularidad general: La cartera de préstamos del sistema bancario saltó del 1,5% (fines de 2024) al 5,5% (cierre de 2025).
·Pymes bajo presión: Mientras las grandes empresas mantienen una mora baja, en las Pymes el retraso en el repago de préstamos sube al 4,4%.
·Segmento crítico: En los créditos de menor monto (hasta $45 millones), la irregularidad alcanza al 10% de la cartera.
