Tras dos décadas de persistencia en el sector metalúrgico, la capital bonaerense despide a una de sus firmas más representativas del Parque Industrial. Socolor S.A., la empresa especializada en la provisión de chapas para iluminación y electrodomésticos, oficializó el cese definitivo de sus operaciones, marcando el cierre de un ciclo que comenzó en la poscrisis de 2003.
Un historial de resistencia que llegó a su límite
La trayectoria de la pyme fundada por Salvador Nicolicchia estuvo marcada por una capacidad de resiliencia notable, superando obstáculos críticos en años anteriores:
·Conflictos logísticos: En 2011, la firma logró sobrevivir tras meses de inactividad forzada por la retención de toneladas de materia prima.
·Presión impositiva: Hacia 2017, enfrentó serias dificultades financieras derivadas de retenciones impositivas que pusieron en jaque la estabilidad de las 20 familias que dependían de la fábrica.
A pesar de haber superado esos escenarios mediante aportes de capital propio y un esfuerzo familiar constante, los responsables de la planta comunicaron que el contexto económico actual ha vuelto insostenible la producción. La combinación de la parálisis en el consumo y la inviabilidad de los costos operativos terminaron por forzar la bajada de persianas.
Impacto en la comunidad platense
El cierre no solo representa una pérdida estadística para el sector de la "línea blanca", sino que ha generado una fuerte repercusión en el arco político y social de la ciudad. Referentes locales, como José Arteaga, lamentaron públicamente el fin de este proyecto, destacándolo como un símbolo del esfuerzo industrial platense que no pudo resistir la actual coyuntura financiera del país.
En su mensaje de despedida, la familia fundadora subrayó el orgullo de haber mantenido activa una industria nacional durante tanto tiempo, cerrando una etapa que definieron como una "experiencia única" de lucha empresarial.
