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La planta que fabrica las marcas Cocot y Dufour atraviesa un conflicto crítico. Los trabajadores denuncian que, a pesar de los despidos y los sueldos en cuotas, la fábrica mantiene una producción ininterrumpida de 24 horas.


La histórica planta textil ubicada en el barrio porteño de Parque Chas se ha convertido en el epicentro de un fuerte reclamo laboral. La firma, responsable de marcas emblemáticas como Cocot y Dufour, oficializó el despido de 140 empleados, una cifra que se suma a una serie de recortes previos que han reducido drásticamente su plantilla original de 500 operarios.

Protestas y momentos de fricción

La falta de certezas sobre el futuro laboral derivó en una jornada de extrema tensión el pasado domingo. Los trabajadores realizaron cortes de calle frente al establecimiento y mantuvieron asambleas permanentes. La situación escaló cuando representantes de Recursos Humanos intentaron dialogar con los manifestantes, lo que provocó cruces verbales de alto voltaje y obligó a reforzar la seguridad en el predio.

A la pérdida de los puestos de trabajo se suma una grave irregularidad administrativa: los empleados denuncian que la empresa está liquidando salarios, aguinaldos y vacaciones en cuotas arbitrarias, sin un cronograma de pagos definido.

La contradicción de la "crisis"

El punto que genera mayor indignación entre los delegados y el personal es la aparente solvencia productiva de la fábrica. Según los testimonios del personal:

·La planta opera en turnos extendidos.

·La producción se mantiene activa las 24 horas del día.

·No hay signos de una caída en la actividad que justifique el cese de pagos o la reducción de personal.

Para los representantes gremiales, este ritmo de trabajo desmiente el argumento de "falta de fondos" esgrimido por la compañía. Mientras la empresa justifica los ajustes bajo un marco de crisis, los trabajadores aseguran que se trata de una maniobra de vaciamiento de derechos en una fábrica que no deja de producir.