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El gigante avícola argentino, Granja Tres Arroyos, atraviesa su crisis más profunda en décadas. El mayor frigorífico de pollos del país, propiedad de Joaquín de Grazia, se encuentra en una situación financiera crítica que pone en riesgo inmediato 450 puestos de trabajo para el mes de marzo.

A pesar de que la conducción de la empresa había manifestado su apoyo inicial al modelo económico de Javier Milei, la realidad del mercado —marcada por la apertura de importaciones y trabas sanitarias internacionales— ha puesto a la firma en un escenario de pre-quiebra.
Los tres factores que asfixian a la producción local

La crisis no responde a una sola causa, sino a una combinación de factores internos y externos:

Apertura de Importaciones: El ingreso masivo de pollo proveniente de Brasil a precios significativamente menores ha desplazado a la producción local en las góndolas de los supermercados.

Trabas Sanitarias: La Unión Europea mantiene cerrado el mercado para la carne aviar argentina debido a rebrotes de gripe aviar, eliminando la principal fuente de divisas que compensaba los costos internos.

Costos Dolarizados: Las elevadas tarifas energéticas y el costo de los insumos (muchos dolarizados) impiden que el pollo argentino pueda competir con el brasileño, que opera con una estructura de costos más eficiente.

Impacto en Concepción del Uruguay: El derrumbe del empleo

La ciudad entrerriana es el epicentro de este drama social. Lo que supo ser un motor de empleo formal está desapareciendo:

Reducción de Nómina: De los 1.500 operarios que supo emplear la industria en la zona, hoy solo quedan 700.

Retiros Inciertos: Se registraron 160 despidos recientes y 300 retiros voluntarios que, según denuncian fuentes locales, aún no han sido abonados.

Efecto Dominó: El posible cierre de Granja Tres Arroyos se suma al reciente cese de una planta de YPF en la ciudad y despidos en el sector maderero, empujando a los trabajadores hacia la informalidad y el cuentapropismo gastronómico.

Advertencia de Consultoras: Según informes de String-Agro, si las exportaciones no se normalizan para abril, el riesgo de quiebra definitiva es concreto, lo que podría arrastrar a otras firmas del sector, como la histórica y ya golpeada Cresta Roja.

¿Hacia una reconfiguración del mercado aviar?

El sector reconoce que el modelo de "competencia total" está castigando a las industrias con altos costos fijos de energía y logística. Sin un tipo de cambio que favorezca la exportación o una revisión de la política arancelaria frente al pollo brasileño, el emblema de la mesa argentina podría enfrentar un cambio de manos o un achicamiento irreversible.