El corazón productivo de Corrientes y Chaco ha recibido un golpe demoledor. La histórica firma Emilio Alal S.A.C.I.F.I., con un siglo de trayectoria en el sector textil, confirmó el cese total de actividades en sus plantas de Goya y Villa Ángela. La decisión, que la empresa califica como "inevitable", extingue cerca de 260 puestos de trabajo directos y sacude la economía de una región que depende vitalmente de la industria algodonera.
Los motivos del colapso: Importaciones y costos asfixiantes
A través de un comunicado, la compañía desglosó las causas que la llevaron a bajar sus persianas tras resistir dos años de balances en rojo. Los ejes del conflicto son:
·Competencia desigual: Denuncian una apertura indiscriminada que permitió el ingreso masivo de telas y ropa usada de origen asiático, volviendo imposible la competencia para el hilado nacional.
·Coyuntura macro: La combinación de un consumo interno deprimido por la caída de los salarios, altos costos energéticos y una presión impositiva asfixiante terminó por liquidar el flujo financiero.
·Cadena de pagos rota: La firma advirtió sobre un deterioro profundo en las cobranzas del sector, lo que impidió sostener la operatividad mínima.
El conflicto legal por las indemnizaciones
Un punto que promete generar controversia es la vía legal elegida para las cesantías. La empresa invocó el artículo 247 de la Ley de Contrato de Trabajo, una figura que permite pagar solo el 50% de la indemnización alegando causas de "fuerza mayor" o falta de trabajo no imputable al empleador. Este movimiento se da a pesar de que la firma intentó previamente acuerdos de suspensiones y diversificación de productos para mercados externos.
Una luz de esperanza entre las máquinas detenidas
Pese al cierre de los portones, el titular de la firma, Luis “Pinky” Alal, envió un mensaje agridulce. Aseguró que la infraestructura —compuesta por maquinaria moderna y de alta capacidad— permanece intacta y en condiciones de reactivarse si el contexto económico cambia. “Somos algodoneros y somos optimistas”, afirmó el empresario, condicionando cualquier regreso a una política que frene el contrabando y proteja la producción local.
Desde la Cámara Empresarial de Goya manifestaron su alarma y exigieron a los legisladores medidas urgentes para blindar a las economías regionales. Para la entidad, la liberalización total del comercio sin controles fronterizos está sentenciando a muerte a la industria nacional en favor de productos extranjeros.
Impacto en cifras:
·Goya (Corrientes): 240 operarios despedidos.
·Villa Ángela (Chaco): Entre 15 y 20 trabajadores afectados.
·Trayectoria: Más de 100 años en el mercado textil argentino.
