La emblemática firma de lencería Cocot se encuentra en el epicentro de un grave conflicto sindical tras la desvinculación de más de 140 operarios. La planta, situada en la Ciudad de Buenos Aires, fue escenario de intensas jornadas de protesta donde el personal denunció un vaciamiento encubierto y el incumplimiento de obligaciones salariales básicas.
Irregularidades en los pagos y reclamos gremiales
El malestar de los trabajadores no solo radica en las cesantías, sino en un deterioro progresivo de las condiciones de cobro. Los principales puntos de la denuncia incluyen:
Fragmentación de haberes: Los sueldos y el aguinaldo están siendo abonados en cuotas, sin cronogramas fijos, lo que asfixia la economía de las familias afectadas.
Contradicción productiva: Los empleados sostienen que no existe una crisis de actividad real que justifique los despidos, ya que la planta mantiene ritmos de trabajo intensos y jornadas extendidas.
Presión para el egreso: Se denunció que la empresa busca reducir la nómina mediante despidos directos y la oferta de retiros "voluntarios" bajo presión.
El trasfondo de la crisis textil
El conflicto en Cocot es visto por especialistas como un síntoma del complejo momento que atraviesa el sector manufacturero nacional. La combinación de una retracción en las ventas minoristas, el alza en los costos de los insumos y los cambios en las políticas de importación han puesto en jaque a las firmas históricas del rubro.
Hacia una profundización de las medidas
Durante las últimas manifestaciones se registraron escenas de alta tensión en las instalaciones. Los representantes de los trabajadores exigen una mesa de diálogo urgente que garantice:
La reincorporación inmediata de los operarios desplazados.
La regularización de los pagos adeudados.
Un plan de estabilidad que asegure la continuidad de la fuente laboral.
De no mediar una solución por parte de la gerencia, los delegados advirtieron que las medidas de fuerza se endurecerán, pudiendo afectar el suministro de mercadería en el corto plazo.
