El Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec) reveló que el Índice de Precios al Consumidor (IPC) de diciembre cerró en 2,8%. Con esta cifra, el país completa el ciclo anual de 2025 con una inflación acumulada del 31,5%, consolidando una tendencia de estabilidad moderada pero con una marcada resistencia a perforar el piso del 2% mensual.
Un año de estabilidad con "piso" propio
Aunque el 31,5% representa el dato inflacionario más alentador desde el 2017 (cuando se registró un 24,7%), el comportamiento de los precios durante el 2025 mostró una notable rigidez. Tras un pico del 3,7% en marzo y un suelo del 1,5% en junio, el segundo semestre inició una escalada gradual y constante que culminó con el registro de diciembre.
El dato final no fue una sorpresa para los mercados: las proyecciones del Relevamiento de Expectativas de Mercado (REM) ya habían anticipado que el año terminaría en la banda del 30% al 32%.
Radiografía de los aumentos en diciembre
El último mes del año estuvo traccionado principalmente por los servicios y el costo de vida básico, superando el promedio general en rubros estratégicos:
·Los rubros más calientes: El rubro Transporte lideró las subas con un 4%, seguido de cerca por el ítem de Vivienda y Servicios Públicos (luz, gas y agua) con un 3,4%.
·Alimentos: La categoría de mayor peso en la canasta básica, Alimentos y bebidas no alcohólicas, se movió en sintonía con el nivel general, registrando un 2,8%.
·Los sectores más estables: En el extremo opuesto, Educación (0,4%) y Prendas de vestir y calzado (1,1%) mostraron el menor dinamismo del mes.
El peso de los "Regulados"
Un dato clave para entender la persistencia de la inflación es el comportamiento de los Precios Regulados. Con un incremento del 3,3%, esta categoría (que incluye tarifas y servicios bajo órbita estatal) se posicionó por encima de la Inflación Núcleo (3%) y de los productos Estacionales (0,6%), demostrando que el ajuste de tarifas fue el principal motor de la suba en el cierre del año.
