Un análisis del Centro de Economía Política Argentina (CEPA) revela que la modificación de la fórmula de movilidad y el congelamiento de los refuerzos económicos han provocado una caída real en los ingresos de los adultos mayores.
Un reciente informe del centro de estudios CEPA denuncia que los cambios en el sistema previsional fueron diseñados para evitar una recuperación de los haberes. Según el documento, la eliminación de la fórmula anterior se produjo "intencionalmente" justo antes de que los indicadores de recaudación y salarios permitieran a los jubilados ganarle a la inflación.
El impacto del cambio de fórmula
El esquema derogado permitía una mejora real cuando la inflación comenzaba a bajar debido al rezago de sus indicadores. En contraste, el sistema actual basado en la inflación pasada impide recuperar el poder adquisitivo perdido anteriormente. El análisis histórico señala que el inicio de la actual gestión marcó un "rápido retroceso de los haberes" del 26,3% para quienes no cobran bono y del 21,3% para quienes sí lo perciben.
Esta caída sitúa el poder de compra actual un 3% por debajo del promedio registrado durante la década de 1990.
La situación de la mínima y el bono congelado
El sector más vulnerable es el de los jubilados que perciben el haber mínimo, debido a que el bono compensatorio permanece fijo en $70.000 desde marzo de 2024.
Mientras los haberes básicos subieron un 154% entre marzo de 2024 y diciembre de 2025, la jubilación mínima (con bono incluido) solo aumentó un 101%.
Para no perder poder de compra, el bono debería haber alcanzado los $177.485 en diciembre de 2025.
La falta de actualización representa un recorte mensual de $107.485 para los ingresos más bajos.
Veto y fin de la moratoria
El informe también destaca el uso del veto presidencial en agosto de 2025 para anular una ley que buscaba recomponer los ingresos con un aumento del 7,2% y elevar el bono a $110.000. Con esa norma, la mínima hubiera alcanzado los $446.935, recuperando lo perdido tras la asunción de la nueva gestión.
Finalmente, el panorama se agrava con el fin de la moratoria previsional en marzo de 2025. El CEPA advierte que, sin esta herramienta, 9 de cada 10 mujeres y 8 de cada 10 varones que llegan a la edad de retiro no podrán jubilarse por falta de aportes. La única alternativa será la PUAM, que solo paga el 80% de una mínima y endurece los requisitos de edad para las mujeres.
