La fórmula del éxito se conservará para el Mundial de Qatar, donde el DT Didier Deschamps volverá a contar con una estructura similar en cuanto a nombres, reforzada con la jerarquía de Karin Benzema.

El vigente campeón del mundo, Francia, intentará renovar la corona en Qatar 2022 con un seleccionado de estrellas y transformarse en el tercero en conseguirlo en la historia, a 60 años del último antecedente.

Sólo la selección italiana del régimen fascista (1934-1938) y el equipo brasileño que lideraba un joven Pelé (1958-1962) fueron capaces de ganar dos Copas del Mundo de forma sucesiva en los 92 años de vida de la máxima competencia de la FIFA.

Desde su primer título logrado como local en 1998, Francia se acostumbró a pisar fuerte en las grandes citas: disputó tres finales mundialistas y un par en la Eurocopa, de las cuales ganó dos y una respectivamente.

La diversidad racial florecida en el seleccionado francés después de la ausencia en Italia '90 y Estados Unidos '94 se constituyó en el factor clave de su éxito, hecho comprobable con el repaso de sus últimos planteles.

Por caso, el 65% del que conquistó Rusia 2018 (15 de 23 futbolistas) tenía de ascendencia africana, aunque la gran mayoría (13) nació en suelo francés como producto del fenómeno migratorio en la segunda economía de la Unión Europea (UE).

La fórmula se conservará para el Mundial de Qatar, donde el DT Didier Deschamps volverá a contar con una estructura similar en cuanto a nombres, reforzada con la jerarquía de Karin Benzema, quien no fue convocado para la anterior cita por efecto del caso Valbuena.

El delantero de Real Madrid estuvo casi seis años ausente en el seleccionado, desde octubre de 2015, acusado de chantaje a su excompañero Mathieu Valbuena con un video de contenido sexual.

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Con la recusación del procedimiento judicial por parte de la defensa, la causa dio un giro hacia y posibilitó que tanto el entrenador como la Federación Francesa de Fútbol (FFF) volvieran a considerar al astro de la Casa Blanca.

Benzema, de 34 años, contará con su segunda posibilidad mundialista tras Brasil 2014 en un pletórico momento de su carrera, que le permitió ganar recientemente el Balón de Oro que entrega la revista France Football.

El francés de origen argelino -como Zinedine Zidane- es un futbolista de corte completo, líder, goleador, asistidor y armador, con una influencia indiscutida en el Real Madrid, donde heredó el protagonismo luego de la partida del portugués Cristiano Ronaldo.

En sus 13 temporadas en el club, ha ganado 22 trofeos con el equipo, entre los que sobresalen cuatro Ligas, tres Copas del Rey y cinco Liga de Campeones de Europa, competencia en la que ostenta el récord de tantos convertidos entre los jugadores de su país.
Benzema conformará un ataque celestial con el delantero de París Saint-Germain (PSG) Kylian Mbappé, el jugador de mayor valor en el mercado mundial, que disputará su segunda Copa con la chapa de campeón mundial que sacó en 2018 apenas con 19 años.

"Les Bleus" darán vida a una sociedad que no pudo plasmarse esta temporada en el club español por la decisión de Mbappé de permanecer en el PSG, de capitales qataríes, donde persigue el sueño de su primera Champions League en compañía de otros dos astros como Lionel Messi y Neymar.

De adelante hacia atrás o viceversa, Francia se configura como un seleccionado de perfecta armonía entre experiencia, juventud y jerarquía, al punto de no sentir como una catástrofe la ausencia de dos figuras de su mediocampo como N'Golo Kanté (Chelsea), descartado por una lesión muscular, ni la probable de Paul Pogba (Juventus), operado de la rodilla derecha en septiembre pasado.

En el poroteo de talentos, los campeones mundiales presumen a Antoine Griezmann (31) de Atlético de Madrid, Christopher Nkunku (24) de Red Bull Leipzig, Moussa Diaby (23) del Bayer Leverkusen, Adrien Rabiot (27) de Juventus, Aurélien Tchouameni (22) y Eduardo Camavinga (19) de Real Madrid, Benjamin Pavard (26) y Lucas Hernández (26) de Bayern Múnich, Ibrahima Konaté (23) de Liverpool, Theo Hernández (24) de Milan, Presnel Kimpembe (27) de PSG, Raphael Varane (29) de Manchester United, Jules Koundé de Barcelona y el veterano arquero Hugo Lloris (35) del Tottenham Hotspur.

Alcanzaría una mano para contar los otros seleccionados capaces de discutir en términos futbolísticos el potencial de Francia, que se ubicó cuarto en el último ranking de la FIFA detrás de Brasil, Bélgica y Argentina.

Deschamps, que conduce al equipo nacional desde 2012, es de los pocos privilegiados en levantar la copa como jugador y entrenador al igual que el brasileño Mario Zagallo y el alemán Franz Beckenbauer.

El DT no tuvo inconvenientes para la 16ta. participación del país en el Mundial, al adjudicarse de forma invicta el Grupo D de las Eliminatorias UEFA que compartió con Ucrania, Finlandia, Bosnia y Kazajistán.

Lo hizo un mes después de ganar la Liga de Naciones de la UEFA con victoria ante Bélgica (3-2) en semifinales y España (2-1) en la definición celebrada en el estadio San Siro de Milán.

Sin embargo, dos competencias marcaron un llamado de atención con vistas a Qatar 2022. En la Euro 2020, disputada el año pasado por la pandemia, Francia se quedó sorpresivamente eliminado en octavos de final ante Suiza por penales y en la Liga de
Naciones de este año zafó del descenso por un punto, al terminar tercero por encima de Austria.

En esa competencia, perdió sus dos partidos ante Dinamarca, que será rival en el Grupo D de Qatar 2022, el sábado 26 de noviembre (13 horas) en el Estadio 974. Su debut será ante Australia, el martes 22 a las 16 en Al Janoub y el cierre de la primera fase, frente a Túnez, el miércoles 30 (12) en el Estadio de la Ciudad de la Educación.