Con un "golazo riquelmeano" del juvenil Tomás Aranda y el reencuentro con la red de Adam Bareiro, el Xeneize venció 2-0 a Instituto. El equipo de la Ribera cortó una racha de cuatro partidos sin ganar en casa y ya piensa en la Copa Libertadores.
La Bombonera necesitaba una noche así. Después de cuatro presentaciones consecutivas sin alegrías en su templo, Boca Juniors se reencontró con la victoria al vencer por 2 a 0 a un digno Instituto de Córdoba. Aunque el juego tuvo baches y la "Gloria" coqueteó con el empate —incluso sufrió la anulación de un tanto—, la jerarquía individual y el hambre de los pibes terminaron inclinando la balanza.
La irrupción de una nueva joya
El nombre de la noche fue Tomás Leandro Aranda. El juvenil, que ya había dado muestras de su desparpajo desde aquel debut de emergencia ante Estudiantes, coronó sus primeros dos meses en Primera con una actuación consagratoria.
Aranda marcó un gol con el sello de la casa: un remate con la estética de los viejos enganches que hicieron historia en ese césped. Su aparición no es casualidad; se suma a la selecta lista de talentos surgidos de Boca Predio en la última década, como Varela, Medina o el "Colo" Barco. Ahora, el equipo parece haber encontrado ese nexo necesario: Leandro Paredes tiene a quién buscar entre líneas, y los delanteros, Bareiro y Merentiel, un socio ideal para descargar y picar al espacio.
Los goles y la preocupación por Marchesín
El marcador se abrió con la perla de Aranda y se cerró gracias al olfato de Adam Bareiro, quien cortó una sequía personal de cuatro partidos sin convertir. El paraguayo aprovechó un rebote y sentenció el 2-0 que trajo tranquilidad a las tribunas.
Sin embargo, no todas fueron sonrisas para el elenco de la Ribera. La nota preocupante la dio Agustín Marchesín, quien debió abandonar el campo por una lesión. El cuerpo médico seguirá de cerca su evolución, ya que el calendario no da tregua.
Dato Clave: Con este triunfo, Boca llega entonado al reencuentro con la Copa Libertadores, siendo el único equipo grande de Argentina que disputará la máxima cita continental este año.
¿Qué sigue para el Xeneize?
Boca deberá pulir esos pasajes de desconcierto defensivo que casi le permiten a Instituto marcar, pero el flujo de juego parece haber encontrado un nuevo motor en los pies de su flamante número 10. Con la jerarquía de los referentes y el empuje de Aranda, el "Mundo Boca" vuelve a ilusionarse.
